Si has nacido el 17 de diciembre tienes un carácter fuerte, impetuoso, y muchas veces, gracias a eso superas todas las situaciones complicadas que te pasan en la vida. Tu carácter parece más duro de lo que es en realidad y no es extraño que además, te vendas así a los demás. Prefieres que te vean como una persona firme que como alguien blando del que puedan llegar a aprovecharse.

En lo laboral, tiendes tendencia a trabajar mucho o al menos a estar dispuesto para ofrecerte para lo que sea. Eso hace que al final, seas un buscavidas de primera y que te adaptes a cualquier tipo de trabajo que llegue a tu vida casi sin dificultad. Además, como te esfuerzas tanto en todo, parece que nada se te da mal lo que facilita muchos las cosas. Sabes que aunque te tiemblen las piernas darás los pasos que sean necesarios para llegar a donde quieras llegar.

Eres Sagitario y tu carácter es sociable y muy abierto. No haces feos a los demás pero eso sí, te encargarás de que sepan que de ti no se ríe nadie, aunque no seas brusco.

En general, sabes escuchar y es cierto que muy a menudo haces te quedas con lo bueno de los demás y lo haces tuyo, algo que está genial. No tienes un ego ni un orgullo extremo así que, no tendrás complicaciones a la hora de dar marcha atrás cuando sabes que te has equivocado. Eres más inteligente que orgulloso así que, por supuesto que recularás cuando sea necesario.

Si has nacido el 17 de diciembre, sigues siendo Sagitario por lo tanto, una de las cosas que te caracteriza son tus pasiones extremas. Que las tienes… Cuando tu deseo por conseguir algo se vuelve demasiado fuerte, no piensas del todo en las consecuencias y sueles arriesgarlo prácticamente todo, aunque después puedas llegar a arrepentirte.

A veces, esos deseos fuertes (puedes ser más de uno incluso en un mismo día) te llevan a tomar decisiones un tanto precipitadas. No es raro verte saltar de un sitio a otro, cambiar de ciudad, de trabajo o incluso de entorno. Y es ahí cuando tienes que ser un poco más prudente y “atar” a ese Sagi interior que te lleva en algunos momentos al sinsentido. Además, tú eres muy de acallar tus voces internas, tu conciencia, solo por hacer lo que en realidad quieres. Vamos, que eres inteligente (muchísimo) como para saber lo que está bien y lo que está mal, pero también para convencerte de que está bien cuando está mal o de que está mal cuando sabes, que está bien.

Si optas por hacer caso a tu inteligencia, serás leal y justo en la vida, y llegarás muy lejos… Es posible que la gente que te rodea tenga una buena posición económica y puedan serte útiles.