Si has nacido el 18 de marzo, eres una persona con un corazón enorme. El 99% que hay en tu cuerpo es amor y cosas buenas y solo un 1% de maldad. Tienes una paciencia increíble y eres capaz de aguantar cosas que los demás no aguantarían nunca. A los demás transmites muchísima calma, cariño, amor. Toda la gente que te conoce saben que pueden acudir a ti en cualquier momento, porque vas a hacer lo que sea para ayudarlos.

Eres súper enamoradizo y lo sabes. De hecho, tu sueño es formar una familia en la que el amor sea el que lo mueva todo. A lo largo de tu vida vas a enamorarte intensamente de varias personas. Tu amor siempre es muy fuerte y pero te encontrarás con personas que no sientan eso mismo por ti. Van a ser relaciones largas, que marquen mucho en tu vida, pero aunque terminen mal, nunca te harán perder la fe en el amor. Encontrarás a una persona con quién poder cumplir tus sueños, pero aún así, la relación no será perfecta. Pero vamos, la perfección no existe así que no te preocupes.

Vivirás relaciones a distancia que serán complicadas para ti. Relaciones en las que tengas que dividir tu vida e incluso puedes llegar a tomar decisiones precipitadas por esa persona. Pero al final te darás cuenta de que lo que prima es tu felicidad. Tu familia y tus amigos son básicamente el pilar más importante de tu vida. No concibes una vida lejos de los tuyos, una vida en la que no puedas contar con tu gente día a día.

Eres una persona que sigue siempre sus sueños y tu intuición. Nunca vas a darte por vencido si hay algo que quieres que se cumpla. Y cuando digo nunca es NUNCA. Pueden pasar daño, puede que se te resiste muchísimo, pero tú seguirás luchando al pie del cañón. Tu intuición siempre te ayudará a perseguir lo que deseas. Ella te dice siempre cuando tienes que lanzarte y cuál es el camino que debes elegir.

Puedes llegar a ser algo competitivo. Y es que aunque no te importa ver como los demás ganas, te sientes mal cuando pierdes. No por los demás, sino por ti. Porque sientes que no has hecho lo suficiente, que no has dado lo mejor de ti para quedar el primero. Te alegra ver la victoria de los demás, te gusta incluso felicitarlos, pero te sientes mal quedando el último en el pódium.

No hay duda de que tienes un corazón enorme. De verdad, tú casi nunca te enfadas. Siempre eres capaz de ver el lado bueno de las cosas. Y por eso eres un gran apoyo para los tuyos.