Si has nacido el 19 de junio, eres quien cree firmemente que contra el optimismo no hay vacuna. Prefieres mil veces poner por encima de todo tus sueños, no dejas que las tragedias, el dolor y los fantasmas del pasado interfieran en lo que quieres lograr. Eres un alma sensible y muy tranquila cuando se lo propone, pero también sabes que es importante romper las reglas de vez en cuando. Te gusta sentir esa emoción que muchas veces no puedes controlar.

Eres Géminis, siempre deseoso de que tus palabras se escuchen y se respeten, tienes el don de la persuasión y muchas veces logras que los demás hagan lo que quieres, si siquiera mover un sólo dedo. Es por la mentalidad que puedes dominar lo que se te antoje. Sin embargo, eso no quiere decir que tus intenciones sean malas, al contrario, te gusta ponerte en el lugar del otro. Si hay algo que te distingue es tu ingenio, es increíble la manera en que le agregas un toque de eficiencia a todo. El ser sociable, comunicativo y dispuesto a darle un toque de diversión a su día. Es posible que de la nada la seriedad se apodere de tu persona, pero son sólo momentos en los que tienes que pausar para tomar fuerza. La inquietud te rige, te fascina sumergirte en lugares que no conoces y conectar con personas que ni en sueños pensaste.

Los nacidos el 19 de junio, son extremistas, muy cambiantes, porque no toleran el aburrimiento y gozan de cada segundo al lado de las personas que aman. Son pensativos y es posible que muchas veces se pierdan en la conversación, no lo tomes personal, es sólo que una idea lleva a la otra y de repente están en todos lados menos en el presente. A veces, sientes que te falta algo y eso puede alterarte, sentirte estancado es lo peor que te puede pasar y luchas contra ello. Al ser una mente tan abierta y voluble, el conformismo no es parte de ti, siempre quieres más y confías en que tienes todas las capacidades para lograrlo. Eres un ser versátil, amante de lo misterioso y el tipo de persona que siempre inspira a otros a lograr lo que siempre han querido.

Desde luego, que hay rasgos negativos en tu personalidad que pueden hacer que tu mundo cambie para mal de la noche a la mañana. Al ser tan cambiante, es posible que dejes las actividades a medias y eso se confunde con pereza, es sólo que no piensas seguir invirtiendo energía en algo que te quita más de lo que te da. Te llaman egoísta y antipático porque no estás con una sonrisa esperando entregarle todo al otro. Y es que la vida te ha enseñado que dar en exceso no siempre es la mejor opción, hay momentos en los que no queda más que aferrarte a lo que tú quieres y ver por ti. Si tu estás bien, podrás ayudar a otros, de lo contrario sólo se convertirán en parásitos que no te dejarán avanzar.

Tu símbolo astrológico son los Gemelos, son quienes te impulsan a tener contacto con el otro, a romper con inseguridades y simplemente dejarte llevar por la pasión que te recorre el cuerpo. Son tu lado sociable dispuesto a gritarle al mundo de lo que estás hecho. Tu elemento es Aire, gracias a él eres tan versátil con lo que la vida te propone, no importa qué tan complicado o doloroso sea. Es donde se esconde tu fuerza, elocuencia y claridad. Mientras que tu planeta regente es Mercurio, quien representa la comunicación, el don de la palabra, la manera en que puedes manipular todo a tu antojo. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 3, 7, 15, 19 y 22.

Si has nacido el 19 de junio, eres de los que entrega el corazón con los ojos cerrados, simplemente cuando amas no entiendes de grises, te gusta ser intenso y no usar ningún tipo de filtro a la hora de compartir tus emociones. Aunque claro, tienes un lado temperamental, no toleras la traición, cuando alguien no es leal simplemente le das vuelta a la página, no piensas seguir invirtiendo tu tiempo en alguien que no vale la pena. Eres rápido e impulsivo, te gusta ir contra reloj, las relaciones monótonas no son lo tuyo, quieres a alguien que te enriquezca en todos los sentidos.

Tu color de la suerte, es el amarillo, es quien simboliza esas carcajadas que se roban la atención en cada sitio que pisas. Es la manera en que viajan tus palabras cuando envuelves en cada conversación. Es la felicidad que derrochas cuando haces todo aquello que amas. Eres un cúmulo de vibra positiva, quien nos recuerda que la vida es una y que no vale la pena invertir en almas negativas.