Si has nacido el 2 de diciembre, eres una persona capaz de adaptarte a todo en la vida de una manera que casi asusta. También tienes facilidad para hacer lo que quieras, como si todo se te diera bien. Incluso a menudo sientes que tienes una especie de flor en el culo porque, mientras otros se esfuerzan muchísimo, a ti hay cosas que apenas te cuestan. Como que, sin involucrarte tantísimo (aunque sí lo haces) el éxito te llega “fácilmente”.

Conoces tus habilidades y sabes utilizarlas bastante bien. Tienes una luz especial y siempre se te ocurren ideas nuevas de las que algunos se aprovechan. La gente quiere estar contigo porque, entre otras cosas, eres alguien que APORTA. Y eso en los tiempos que corren es algo súper importante.

El problema de ser así es que muchas veces hay demasiados celos y envidias cerca. Y eso puede llevar a que tengas algunos enemigos que no siempre dan la cara. Pero lo mejor de todo es que tú seguirás trabajando y apostando por lo tuyo sin darles demasiada importancia. Y probablemente ese sea uno de los motivos por los que terminas triunfando. Porque te dedicas a lo tuyo sin necesidad de mirar lo que hacen los demás.

No te gusta quedarte demasiado tiempo en una idea, en un momento determinado, en ese instante… Al revés, a ti te gusta cambiar, intercambiar y nutrirte de conocimiento todo el rato. Por eso no es extraño que tengas un montón de proyectos que no tengan nada que ver unos con otros, o que estés estudiando cosas distintas…

Tienes mucha fe en esa suerte que tienes y de alguna manera esa fe es la que te lleva también a tenerlo. SI has nacido el 2 de diciembre, la verdad es que la suerte, de algún modo, te acompañará. Incluso hasta en las peores circunstancias.

Eres una persona bastante inteligente y, aunque también eres muy inquieta, te das cuenta de absolutamente todo.

En el amor puedes ser un poco insegura/o y pensar bastante mal. A veces, has podido dejar relaciones en la estacada solo porque había algo que no te cuadraba de ellas. Eres más feliz sintiéndote bien contigo misma/o que en una relación con alguien así que, decidirás por tu bienestar primero casi siempre.

La facilidad con la que gestionas todo puede hacerte ver como una persona un poco arrogante, orgullosa e incluso por momentos hasta despiadada. Nada más lejos de la realidad. Al final, sabes que para conseguir lo que quieres has de “mostrarte” así en determinados momentos pero el que te conoce, te conoce.