Si has nacido el 2 de diciembre, eres el tipo de persona que no se engancha con lo negativo, sabes que las cosas no pueden ser miel sobre hojuelas, pero intentas verle el lado positivo a todo. Desde luego, tienes tus malas rachas y en esos casos es mejor que nadie te agobie porque te sale un lado oscuro que deja sin palabras a todo el que intenta humillarte. Como dicen por ahí, por las buenas eres bueno, pero por las malas que ni te provoquen. A menudo, la gente cree que porque no te gusta el drama ni las discusiones, puede llegar a tu vida y sacudirte a su antojo, cuando en realidad eres muy hábil para poner límites. 

Eres Sagitario, sabes muy bien que tu talento no conoce de barreras, cuando algo te apasiona lo haces desde el fondo de tu corazón y confías en que todo saldrá bien. Hay una luz en ti muy especial, se te nota a la distancia y se contagia. La gente goza compartir tiempo a tu lado porque te vuelves inspiración. Tu buena vibra es muy genuina, porque no es esa que intenta fingir que todo está bien, al contrario, tienes la valentía de reconocer que hay momentos en los que ni siquiera tú sabes qué hacer con tu vida, pero te sigues esforzando. Al final, sabes que todo es temporal, aunque estés viviendo algo terrible, no será para siempre y eso se vuelve un gran alivio. Lo malo es que la gente puede etiquetarte como irresponsable, se siente con el derecho de juzgar tu andar y ahí es cuando pueden hacer que salgas de tus casillas. Por lo regular, eres una persona muy paciente, pero hay quienes de plano te hacen estallar y no respondes en esos casos. Lo que no toleras es a los envidiosos ni celosos, eso de estar lidiando con gente que siempre está pendiente de la vida del otro y no enfocándose en su propio andar se vuelve desgastante. 

Los nacidos el 2 de diciembre, no son de estar en un sitio determinado, su espíritu nómada siempre los lleva a querer más. Se aburren fácilmente y no toleran la idea de convivir con mentes conformistas. Sagitario, agradece cuando se encuentra con alguien que ha viajado más, leído más, este tipo de personas con las que quieres pasar una tarde entera hablando. No le asusta encontrarse con seres más inteligentes, porque sabe que puede aprender mucho más. Son personas que se sienten seguras cuando la gente los invita a disfrutar en todos los sentidos. Con frecuencia les gusta indagar en sus pensamientos, preguntarse si están con alguien que quieren, si les gusta su rutina, el trabajo, todo. Sagitario, no quiere caer en la idea de lo cómodo, prefiere experimentar altas y bajas, pero amar, reír, llorar, cantar, bailar. Tiene ese lado intenso que siempre quiere más, que despierta las ganas de saborear y sentir todo lo que aparezca en su camino. Para él eso de blanco y negro no existe, quiere más, algo que rompa con lo clásico, que realmente lo ponga a trabajar de pies a cabeza. 

Por supuesto, tienes tu lado malo, hay ciertos rasgos en tu personalidad que te vuelven el villano del cuento. Es decir, no siempre tienes una actitud buena, tu lado generoso y empático se esconde, para darle la bienvenida al cruel. A veces, no entiendes las razones, te aferras a una idea y te vuelves el ser más desconsiderado de este mundo. Una parte de ti se siente culpable después, pero en el momento no piensas, tus emociones toman el control y arrasas con todo lo que esté a tu paso. Digamos que exageras, quieres ser realista pero tu parte cruel toma el control y esa no tiene piedad por nadie. 

Tu símbolo astrológico es el arquero, es quien te vuelve una persona valiente, atrevida, divertida y decidida. No importa lo que te diga la gente, si algo en tu interior te dice que lo tienes que hacer, te lanzas al ruedo. Tu elemento es el fuego, es el que te ayuda a confiar en ti, a reconocer tus cualidades y no permitir que nadie te humille. Es la fortaleza que le pones a todo lo que haces. Tu planeta regente es Júpiter, es el que te llena de fortuna, gracias a él siempre ves más allá y no te conformas con ser uno más del montón. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 3, 4, 18, 19 y 24. 

Si has nacido el 2 de diciembre, cuando se trata de amar lo haces de una forma muy independiente, lo que menos te gusta es esa idea de que tu pareja se convierta en tu mundo. Tú tienes tus propios sueños, pasatiempos y modos de disfrutar la vida. Te gusta tener a alguien a tu lado, compartir modos de seguir evolucionando, pero jamás cambiarías tu esencia por la forma en que el otro ve la vida. Es cierto, hay momentos en los que eres demasiado impulsivo y no tienes mucho tacto a la hora de hacer hincapié en algo que te molesta. Sin embargo, siempre dices las cosas de frente y de la forma más transparente que se pueda. 

Eres como tu color de la suerte, el púrpura, el que simboliza espiritualidad, el toque de la realeza y el buen juicio. Es el que describe a las almas poco convencionales, las que no temen romper las reglas cuando es necesario. El de los que no quieren superar a nadie, quieren ser mejor que ayer.