Si has nacido el 20 de agosto, sabes que no eres lo que logras, eres lo que superas. Sí, la vida no ha sido fácil, hay viajes que te desgastan, que te dejan sin ganas de seguir adelante y con un montón de grietas que te recuerdan que el camino es todo menos fácil. No obstante, hay una parte de ti que te mantiene firme a pesar de las lecciones duras. Si hay algo que te distingue del resto es tu perseverancia, es tu curiosidad y tu valentía, la que te mantiene con la cabeza en alto y si no tienes otra opción que bailar bajo la tormenta entonces lo haces sin problema. 

Eres Leo, por ello no le temes al peligro, no es que lo busques, pero no te asusta nada, siempre estás preparado para lo peor, incluso para aquellas personas que dicen ser tus amigos y tras tus espaldas hablan mal de ti. La verdad es que prefieres mantenerte alejado de los problemas, pero si hay gente tóxica en tu camino no vas a dudar ni un segundo ponerlas en su lugar. Es claro que la lealtad es algo que siempre pones por delante y no estás para tolerar energías hipócritas que lo único que quieren es amargarte la vida. No eres de los que persigue a aquellos que no tienen ganas de estar en tus días. Rogar no está en tu vocabulario y no piensas bajar la guardia por nadie. Eres serenidad, amor y equilibrio, si alguien no puede lidiar con eso las puertas están muy abiertas. Valoras a los que te devuelven la misma lealtad que entregas, el resto pasa a segundo término. 

 

Los nacidos el 20 de agosto, son amables, divertidos, directos, sinceros. Son quienes no tienen problema en decir las cosas de frente aunque terminen dañando a otros, no es su intención, pero prefieren ser los culpables de que un par de lágrimas se asomen por la honestidad, que por un hilo de mentiras. Eres complejo, son pocos los corazones que llegan a conocerte de una forma profunda y ese misterio que te envuelve es el imán que mantiene a la expectativa a todo aquél que quiere conquistarte. No eres fácil, te gusta que batallen durante el cortejo, porque sabes que vales mucho la pena y que no estás para conformarte con los ratos de nadie. En la familia, el amor y los amigos, te gustan las cosas claras y duraderas, no te quedas mucho tiempo con personas que no te suman y tu franqueza aleja a aquellos que le temen al compromiso. 

 

Por otro lado, tienes ciertos rasgos negativos que pueden convertirse en tus propios enemigos porque tienen una forma muy extraña de hacerte cambiar de opinión al primer parpadeo, lo malo es que tus decisiones impulsivas no siempre son para bien. Si a eso le agregamos tu mal genio la cosa se pone peor, porque justo ahí es cuando no te importa absolutamente nada, simplemente el otro termina desapareciendo del mapa y te concentras en tus propios objetivos. Cuando sigues tus ideas puede ser contraproducente porque no quieres que nadie más opine, odias tener que lidiar con el dominio de otros. 

 

Tu símbolo astrológico es el León, es tu parte orgullosa, la que se aferra a que su lado ambicioso tome el control y simplemente se desespera porque quiere que sus deseos se conviertan en órdenes. Tu elemento es el fuego, es tu parte oportunista, la valiente, la que se deja llevar por el momento, pero tampoco teme a las consecuencias, porque sabes que has salido de peores. El Sol es quien te rige, ahí está tu brillo, las ganas que siempre tienes de salir adelante y la manera tan firme en la que no dejas que nadie te controle. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 7, 9, 12, 17 y 23. 


Si has nacido el 20 de agosto, en el amor eres quien lo demuestra todo con una sonrisa, te gusta ser como ese lunar bonito que acompaña toda la vida. Tienes el valor de querer sin filtros, con manías, defectos y los demonios que puedan hacerse presentes. Luchas por un amor genuino, dispuesto a durar toda una vida tomados de la mano. Eres quien demuestra afecto, cuidado y una confiabilidad que no se compara con nada. Si hay algo que te distingue del resto a la hora de amar es la forma tan valiente en la que compartes tu parte vulnerable, aún cuando sabes que es posible que termines nadando en lágrimas. 

 

Eres como tu color de la suerte, el naranja, el que denota amor, vitalidad, sanación. El color del impulso, de los pasos sin miedo, de las ganas que tienes de salir a disfrutar todo lo que se atraviese en tu camino. En realidad, no tienes idea de todo lo que darían muchas personas por abrazarte hasta el amanecer.