Si has nacido el 20 de marzo, eres una persona que siempre va adelantada a su época. Siempre vas por delante de los demás y te sientes raro y diferente por eso. Muchas veces la gente no te da la razón y no cree en ti, pero una vez que las cosas pasan, vuelven a ti para pedirte perdón. Estás acostumbrado a decir el mítico ‘te lo dije’. La intuición es uno de tus dones sin duda alguna.

Has nacido en la cúspide entre Piscis y Aries. Para conocer cuál es tu signo del zodiaco, te recomiendo que busques tu carta natal y salgas de dudas. Por nacer en la cúspide, te caracterizas por ser una persona que ve el mundo de manera diferente a los demás. Te cuesta mucho que los demás te comprendan. No soportas la falta de imaginación y mucho menos, la falta de empatía de los demás. Te duele mucho que la gente no sea capaz de mirar por los demás, aunque sea un poquito.

Eres una persona que se adapta con facilidad a los cambios. Cuando llegas a un sitio desconocido y hay gente que nunca has visto en la vida, no tienes problema en abrirte y hablar con ellos. De hecho, te gusta ir a sitios que son nuevos para ti. Viniste al mundo para divertir a todo el mundo, para conocer a gente y disfrutar de la vida. Tienes la capacidad de hacer que todo el mundo se sienta cómodo cuando está a tu lado. Y eso es de valorar… No es fácil conseguirlo.

Tienes una sensibilidad especial para el arte. Todo lo que tiene que ver con la música, la pintura, la escritura y el arte en general a ti te atrae muchísimo. De hecho, es posible que a lo largo de tu vida, bases tu vida profesional en esto. Tu misión es trabajar en algo que te guste para así no tener que ir a “trabajar”. Se te da bien todos los trabajos que están relacionados con la creatividad y con poner en práctica tu imaginación.

Tu humor es bastante cambiante y esto sobre todo puede “afectar” en tus relaciones. Ahora puedes ser la persona más cariñosa y amable del mundo y dentro de un rato puedes convertirte en la más reservada y oscura del universo. Tu pareja, tus amigos y tu familia deben acostumbrarse a estos cambios de humor. La verdad es que tú, por mucho que quieres, no puedes controlarlos. Vives en una dualidad constante. En tus relaciones amorosas, lo que buscas es intimidad, pero muchas veces te agobias si sientes que te están presionando.

Te preocupas demasiado por los sentimientos de los demás. Tienes un don para saber por qué problema está pasando cada persona. Incluso, eres capaz de saber interpretar cada paso que da o que va a dar. Tienes una conexión increíblemente fuerte con los sentimientos de la gente que te rodea.