Si has nacido el 20 de octubre, eres quien confía en que las grandes ideas tienen pequeños comienzos, así que no vas a permitir que nadie haga menos tu opinión. Estás acostumbrado a sacar las uñas, con tal de hacer valer todo lo que inunda tu corazón. Eres un ser muy creativo, pero también determinado y realista. No es que sueltes tus sueños, es que le das prioridad a lo que tarde o temprano te llevará a ellos. A veces, puede parecer que no sabes lo que haces, pero la gente no tiene idea de que lo has planeado a la perfección. A menudo, sientes que no avanzas, pero eso no es razón para rendirte. 

Eres Libra, estás acostumbrado a lidiar con las altas y bajas, porque tu estado de ánimo no siempre es el más adecuado para lanzarse a lo desconocido, pero aunque te tiemble el alma y el corazón, lo haces. Al final, sabes que sólo tienes una vida y no piensas dejar pasar oportunidades sólo por miedo al qué dirán. Tus dotes te mantienen firme en el juego y no vas a soltarlos pase lo que pase. Mucha gente no tolera que siempre vayas un paso adelante, pero no es algo que te preocupe, no vas a bajar la guardia sólo por cumplir expectativas que no son las tuyas. Te encantan los desafíos, vivir la satisfacción de lograr algo que parecía imposible. La vida, te ha enseñado que no puedes hacer mucho para evitar los golpes, pero al menos ya estás más preparado para recibirlos. Sin duda, te has vuelto el ejemplo para muchos y lo más loco es que muchas veces ni lo notas. Te enfocas tanto en tus propios objetivos que irónicamente lo que menos quieres es deslumbrar a otros. Pero lo haces y de una forma muy sana, te vuelves la medicina que tanto estaban esperando, se te da muy fácil ponerte en el lugar de los demás y aconsejarlos dulcemente. 

Los nacidos el 20 de octubre, no dejan de lado sus emociones, las esconden cuando sienten que hay un depredador cerca. De esas almas que lo único que quieren es absorber tu energía y llenarte de su toxicidad. Ahí es cuando pones límites, te vuelves muy selectivo, eres de los que prefiere mil veces quedarse con unos cuantos amigos, que rodearse de tanta gente falsa que se la pasa hablando lo peor de ti. Lo cierto, es que no caes en provocaciones, ya pasaste esa etapa en la que todo lo que decían de ti te afectaba. Ahora sólo quieres concentrarte en ti, en lo que te llena de verdad. No vas a permitir que rasguñen tu corazón, personas que no tienen idea de lo que te ha costado estar en donde estás. Has aprendido a poner la razón por encima del corazón, porque tu lado noble no siempre es el mejor compañero, pues lo terminan convenciendo y cuando menos piensas ya estás haciendo cosas que no te corresponden. Tienes que aprender a decir que no, porque la gente es cruel, aprovechada y cuando encuentran un alma bondadosa se esfuerzan es exprimir hasta lo último de esa persona, ¡Huye! Es mejor decir que no, a tiempo. 

Por supuesto, hay rasgos negativos en tu carácter que resultan temibles. Si alguien te toma en tus cinco minutos de enojo, es mejor que se aleje lo antes posible, porque difícilmente te calmas. Ahí queda en el olvido tu lado elocuente, tranquilo y solidario. Sí, cuando te lo propones puedes llegar a ser sumamente agresivo, terco y muy superficial. Particularmente, cuando te sientes desesperado, confundido o apunto de tomar una decisión complicada. Lo mejor es que te den tu espacio. 

Tu símbolo astrológico es la balanza, es quien te da la paciencia, la esperanza y la calma, que requieres cuando la cosa se pone mal. La balanza te invita a indagar en lo más profundo de ti, en los pensamientos que callas y los sueños que escondes. Tu elemento es el aire, es quien te llena de claridad, franqueza y mucha honestidad. Pero también te ayuda en momentos de cambios, siempre preparado para lo que venga. Tu planeta regente es Venus, es quien te llena de amor, lealtad, romance. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 3, 7, 11, 12 y 22. 

Si has nacido el 20 de octubre, eres de los enamorados que pone la intuición por delante. De aquellos que quieren conexiones profundas, en las que la mente, el corazón y el cuerpo, se sientan satisfechos. Quieres un vínculo en el que la comunicación sea pieza clave, alguien que se convierta en tu compañero de aventuras, en tu protección, en quien te tome fuerte de la mano cuando las malas rachas se hagan presentes. Eres sinónimo de complacencia, te gusta que tu pareja se sienta amada, consentida y valorada. Prefieres mil veces esperar a la persona indicada, que ir saltando de amor en amor, sólo porque no sabes lidiar con tu soledad. Eso te ha llevado a comprender que el amor propio está por encima de todo y que mientras estés bien contigo mismo, todo lo demás lo estará. 

Eres como tu color de la suerte, el azul, el de aquellos que no le temen a dejarlo todo con tal de recuperar la paz. El de los que honran la quietud, el amor, la humildad. Es el color del equilibrio y la esperanza. Igualito a ti, a tu forma de ver la vida y agregarle ese toque de azúcar a tanta amargura.