Si has nacido el 20 de septiembre, eres realmente muy afortunado, el Universo responde constantemente a toda esa energía buena que emites. Eres el tipo de persona a la que se le nota el entusiasmo en todo lo que hace. La vida te ha mantenido de pie después de tantos tropiezos y en parte es gracias a la manera tan bonita en la que te aferras a tu sonrisa. No eres alguien que goce de estar rodeado de un montón de personas todo el tiempo, pero cuando lo haces te gusta darles calidad antes que cantidad.

Eres Virgo, de ahí viene tu parte independiente, testaruda y un tanto obsesiva. Te gusta hacer las cosas bien o de lo contrario prefieres no hacerlas. La verdad es que ser meticuloso no te cuesta ni un poco. Al contrario, inviertes el tiempo necesario para que todo salga tal y como lo visualizas en tus pensamientos. Puede que haya quien te describa como un ser egoísta, porque en el momento que te planteas un objetivo no hay poder humano que te haga cambiar de opinión. Sí, te gusta disfrutar de los tuyos, pero es imposible que dejes de lado la parte responsable y se te dificulta relajarte. Por otro lado, no eres una persona interesada, las amistades son la prueba de ello. Es simple, si te necesitan ahí estarás. Aunque no eres de los amigos que está encima todo el tiempo, quizás no se te dé mucho eso de mensajear o salir, pero no bajas la guardia cuando se trata de levantar al otro.

Los nacidos el 20 de septiembre, son unos maestros y muchas veces ni siquiera se dan cuenta. Su disciplina, esfuerzo y optimismo, se contagian. Son el tipo de persona que una vez que aparecen en tus días ya no hay marcha atrás, porque te mejoran en todos los sentidos. Te devuelven la inspiración para intentar eso que siempre has soñado. Pese a que muchas veces parece que sólo están pensando en el futuro y en lo que pueden mejorar, también tienen un lado dulce y creativo. En el momento que la sensibilidad se hace presente demuestras que poniendo un poquito de corazón a todo, la vida es mucho mejor. Estás de acuerdo en desconectarte de todo de vez en cuando para recuperar energía y seguir adelante, pero sin exagerar. Eres el tipo de persona que deja huella, tienes una manera peculiar de ganar la admiración y el amor de quienes te rodean y eso no se compra con nada.

Por supuesto, como todos, tienes ciertos rasgos negativos que hacen que tu lado oscuro sea difícil de llevar. Digamos que detrás de esa alma cautelosa y trabajadora, también habita un ser inconstante, no es que seas indeciso por gusto, es sólo que quieres que todo salga perfecto y muchas veces se te va el tiempo y ya no haces nada, por analizar cada detalle. Además, tu parte controladora no es muy grata, llegas a un punto en el que quieres ayudar tanto que te vuelves un poco invasivo. Tienes que entender que a veces amar al otro, también es permitir que se equivoque y que caiga si es necesario. No estás aquí para ser responsable de la vida del otro.

Tu símbolo astrológico es la Virgen, ahí se encuentra tu parte elegante, la que pone la cautela por delante en cada paso que da. Es quien te recuerda que a veces tienes que esforzarte el doble para mantener tu reputación. Tu elemento es la Tierra, el que te ayuda a adaptarte a cualquier adversidad. Es tu estabilidad, tu espíritu y tu fortaleza. Quien evita que pierdas el piso. Tu planeta regente es Mercurio, el que influye en tu manera de pensar y la conciencia que pones en todo lo que haces. Es tu lado crítico, analítico, pero también explorador. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 1, 5, 13, 18 y 25.

Si has nacido el 20 de septiembre, cuando amas lo haces desde lo más profundo. Tus raíces son leales, románticas y disciplinadas. Eso significa que por ningún motivo toleras una infidelidad. Desde hace tiempo le cerraste la puerta a esos que se hacen llamar amores, pero que en realidad sólo van de paso. Eres muy determinado, si quieren algo será formal y si no están listos es mejor que sigan su camino. Tal vez no seas el más romántico del mundo, pero cuando te entregas lo haces de una forma muy genuina y le demuestras a tu pareja que mientras esté a tu lado estarás en las buenas y en las malas rachas.

Eres como tu color de la suerte, el azul marino, el que representa a los que llevan la sofisticación en los poros. El de los organizados, los observadores y los que se atreven a tener duelos cuando hacen introspección. El tono de los sinceros y confiables, ¿para qué quieren más?