Si has nacido el 21 de agosto, no eres de los que dice que no puede, simplemente no has encontrado la forma de hacerlo. Sabes que cuando te lo propones no hay imposibles y que no importa el cúmulo de burlas que recibas, no vas a dejar que la derrota se lleve la victoria. Eres un ser inteligente, simpático y con unos sentimientos tan bonitos que te has convertido en la inspiración para muchos. Sea cual sea tu objetivo lo logras, porque no te conformas y porque cuando algo se pone complicado eres experto en darle vuelta a la página y seguir adelante. La singularidad con la que miras, escuchas, amas, es sencillamente lo mejor de tu atractivo. 

Eres Leo, haces énfasis en tu parte perfeccionista, práctica y en tu individualidad. No hay nada que te moleste más que saber que la gente tiene la intención de manipularte. Además, tienes la habilidad de adaptarte a cualquier tipo de situación que se te presente, incluso aquellas que te sacuden para mal de forma inesperada. Tu originalidad es la que no te deja bajar la guardia, sea como sea, siempre encuentras el modo de salir victorioso de la situación. Esa es la razón por la que rápidamente te ganas la admiración de los demás. Eres amistoso, divertido, diplomático y honesto. Brillas fuerte, bonito y sin miedo al qué dirán. De hecho, desde hace mucho tiempo que te dejó de importar lo que opina la gente de ti, sabes que no estás aquí para cumplir las expectativas de nadie, sólo las tuyas y con esas es más que suficiente, porque vaya que no te conformas fácilmente. Te exiges en cada respirar y eso es lo que te ha llevado a no quedarte de brazos cruzados. 

Los nacidos el 21 de agosto, son quienes buscan aquello que vale la pena, todo lo que agregue latidos acelerados a su día a día. En el momento que toman una decisión la cumplen, no se andan con rodeos, porque saben que nacieron para ganar. Sus amigos y familiares quedan asombrados por su persistencia y la forma en que se exigen sin piedad, la verdad es que son pocos los que les siguen el ritmo. Lo malo es que hay momentos en los que puedes llegar a ser muy autodestructivo y no conoces de límites, tanto que pones a prueba tu parte ansiosa y depresiva. Te cuesta aceptar que hay veces en las que no vas a poder con todo y que el fracaso también es parte del camino. Te gusta hacer planes, trabajar duro, pero tienes un problema con la mediocridad, no toleras que nadie se tire a perder. 

Como todos, tienes rasgos en tu personalidad que pueden ser un poco más que negativos, esto porque son la razón por la que terminas metiéndote en problemas, aún cuando no es tu intención.  Los Leo tienen una parte que se angustia por todo, incluso por lo que ni siquiera ha sucedido, por ello, las personas se alejan de ti, porque les desespera ver que no te regalas ni un segundo para desconectarte de lo que sucede a tu alrededor. Además, puede que de vez en cuando tu lado agresivo se despierte y simplemente derribe todo a su paso. Odias que te intenten salvar o que te dominen a su antojo, ahí es cuando sacas tu lado fiera. 

Tu símbolo astrológico es el León, es quien representa a las personas orgullosas, inteligentes, valientes y atrevidas. Es tu debilidad por abrazar al ego y dejar todo el resto de lado. Eres asertivo pero también amas captar la atención. Tu elemento es el fuego, es quien simboliza el entusiasmo que pones en todo lo que haces. Tu lado ardiente, intenso y amoroso. Además, el Sol es quien te gobierna, es quien despierta tu parte llena de energía, de calidez, de pasión. Mientras que la numerología dice que tus números de la suerte son el 4, 8, 16, 18 y 27. 

Si has nacido el 21 de agosto, eres un amante que ama con dulzura, con sinceridad, pero con un toque de locura que mantiene enganchado a la pareja. Eres el compañero que no teme a explorar, el que ama sentir toda esa adrenalina corriendo por todo su cuerpo cuando esa persona especial toca su puerta. Eres extravagante, divertido y tienes una creatividad envidiable cuando se trata de mantener la llama. Sin embargo, no te tomas las cosas a juego, cuando entregas el corazón lo haces de una forma leal y con el objetivo de tener algo duradero, no abandonas tu relación tan fácilmente, pero tampoco dejas que hagan lo que se les antoje con tu dignidad. 

Eres como tu color de la suerte, el naranja, el que representa a aquellos que se entregan con autoridad, sutileza y una juventud en el alma que es capaz de resurgir de las cenizas. Puedes ser muy competitivo, cuando se trata de demostrar tus dotes lo haces con una impetuosidad, que puede asustar a algunos, pero para otros se vuelve el impulso que necesitan. Eres quien tiene esa locura mágica que no se olvida.