Si has nacido el 21 de diciembre eres una persona bastante terca con tus puntos de vista y tu manera de pensar. A veces, te cuesta dar la razón a los demás, incluso cuando crees que pueden tener quizás algún puntito de verdad. No hablemos de cuando sabes que no la tienen. Ahí serás capaz de discutir y de llegar a los límites para dejar claro que tu verdad es la real y la válida. Algunos años, el Sol estaba en Sagitario y otros, en Capricornio (también es importante ver la hora exacta de nacimiento) por eso no es raro que sientas tuyas características de uno y de otro.

Tienes habilidades organizativas y la verdad es que dentro de tu caos, siempre te las arreglas bastante bien.

Sabes que muy a menudo tienes un pronto bastante fuerte y quien no te conoce puede pensar que no eres una persona demasiado “amigable”, pero en cuanto lo hacen, se dan cuenta de que es todo lo contrario. Si te pones como te pones es precisamente porque tienes ideales fuertes y bien marcados como la justicia. Y si ves que algo no es justo, te llevan los demonios. Tienes un fuerte sentido de lo que es correcto y lo que no y aunque los demás puedan llevarse una mala impresión de ti o incluso pongas en riesgo a alguna amistad, pelearás por lo que sabes que está bien.

Si has nacido el 21 de diciembre es muy probable que tu carácter sea un poco serio aparentemente. Te gusta observar todo y no meter la pata así que, en muchas ocasiones podría decirse que hasta eres demasiado “prudente”. Solo para algunas cosas.

Cuando por fin logras hacer tu grupo de amigos de verdad, para ti, tienen un valor incalculable. Te apoyarán en los peores momentos de tu vida y serán muy útiles para ti.

Te gusta estudiar a las personas y eres muy hábil para saber qué es lo que tienes que decir cuando quieres conseguir algo. No te enamora de forma deprisa pero sí puedes tener muchos “flechazos”, aunque no siempre lo dirás y te lo quedarás para ti.

No es extraño que seas una persona que pueda ganar muchos premios a lo largo de su vida, trofeos… Probablemente sea por esa personalidad un tanto estricta que tienes incluso contigo mismo, eficiente, productiva y también dura.

A pesar de que contigo mismo puedas ser bastante exigente, tu mente es abierta, y uno de tus lemas probablemente es: vive y deja vivir. Mientras la gente no moleste a los demás y no haga daño a nadie no serás tú quien les diga lo que tienen o no tienen que hacer. Pero eso sí, en cuanto veas algo injusto serás la/el primera/o en saltar.