Si has nacido el 21 de noviembre tienes una especie de luz propia que a menudo, alumbra el camino de los demás. Tus habilidades a la hora de hablar y de convencer a los demás son impresionantes. Puedes influir en otros dándoles tus consejos, tu punto de vista. Y lo más probable es que los demás, conociendo tu trayectoria en general, terminen haciéndote caso. A pesar de todo esto, tiendes a la seriedad y disfrutas haciendo las cosas bien, con cierto orden y calma. Eres discreta/o, preciso y sabes donde apuntas en la mayoría de las ocasiones.

A muchos, les puede dar la impresión de que por momentos eres luz y en otros momentos eres oscuridad. Pero en realidad tu sabes que no es oscuridad sino que simplemente no eres una cabra loca. Tus estados de ánimo varían pero nadie lo nota porque los cambios te los quedas para ti y no vas aireándolos por ahí. Así que, el resto puede verte como alguien muy centrado aunque tú tengas tus dudas, tus miedos, tus preocupaciones…

Cuando te hacen enfadar o te traicionan de alguna manera, sacas tu aguijón Escorpiano y picas como el que más. Es algo así como que por las buenas eres el mejor pero por las malas… Complicado.

Si has nacido el 21 de noviembre eres bastante espiritual y tienes tendencia a creer que hay muchísimas cosas que ocurren por algo que no sabemos. Tienes agilidad mental y siempre quieres aprender más y más acerca de todo lo que te rodea.

A pesar de que a los demás les haces mucho bien cuando sientes que necesitan tu ayuda, eres un poco complicado de entender. Seguramente porque en tu interior, albergues una especie de genio. Alguien que aparentemente es feliz y no tiene altos o bajos y sin embargo, interiormente tiene algunos vacíos emocionales.

En todo en general, querrás siempre sacar tu mejor cara. Serás educada/o, te armarás de paciencia en la mayoría de las ocasiones y siempre tratarás (aunque solo sea por fuera) de dar a entender a los demás que todo irá bien.

En el amor, también te gusta el orden pero eres capaz de aguantar carros y carretas cuando te enamoras. Es raro porque aunque tu corazón y tus ojos vean una cosa, tienes, en el fondo, muy en el fondo la fe de que todo puede cambiar. Y por eso te quedas en algunos lugares más de lo que deberías. Lo sorprendente es que a menudo, tienen que darte la razón.

2020-11-22T20:06:57+02:00