Si has nacido el 23 de agosto, eres de las personas que no se cansan de pulir sus errores. Entre más orden en tu vida, para ti es mejor. La verdad es que es muy complicado que decidas abrir las puertas de tu vida a cualquier persona. Al contrario, ser selectivo es parte de tu naturaleza y es que cada huella te ha demostrado que hay muchos quienes llegan como amigos, pero en realidad están esperando que des un mal paso para burlarse de tu desgracia. Por ello, no pierdes el tiempo en gente que no te beneficia. No estás esperando que te solucionen tus problemas, pero tampoco estás dispuesto a tolerar que se conviertan en uno más.

Eres Virgo, un signo que piensa mil veces antes de actuar porque se exige y reconoce que tiene las cualidades y habilidades necesarias para lograr cosas grandes. Sí, eres orgulloso, no es fácil que pidas ayuda, inclusive cuando ya no puedes más, prefieres seguir intentando aunque las lágrimas se hagan presentes. Te gusta ser muy reservado con tus cosas, son contados los que conocen tu lado vulnerable, la mayoría se queda con la idea de que nunca te pasa nada malo, porque realmente eres muy inteligente y sabes perfectamente cómo volver todo más eficiente. Sin embargo, hay momentos en los que como todos, te rompes. Momentos en los que suplicas desesperadamente una explicación mientras miras al cielo. Esos momentos en los que el llanto se vuelve un nudo y justo cuando intentas desatarlo todo se pone peor.

Los nacidos el 23 de agosto, aman poner toda su atención en los detalles, son de los calladitos, de los que observan la mala vibra y deciden alejarse justo antes de que te des cuenta, porque no piensan vincularse con aquellos que entorpecen su triunfo. Son los confiables, los inteligentes, los que tienen un toque de locura muy prudente, del que no daña, del que no compite. Virgo sabe que su competencia es consigo mismo y si en sus manos está el poder ayudar a otros no lo duda. Es bastante reservado, lo cual pueden confundir con misterioso, no lo usa como táctica, es simplemente que necesita saber en dónde está poniendo los pies para ver si le conviene. No es interesado, es muy analítico y busca que todo mejore sus días. No se queda en lo tóxico, en lo que lastima, en lo que le corta las alas.

A veces, le llaman frío, porque arranca la página desde la raíz y no está dispuesto a volver atrás.

Es claro, que como todos, tiene ciertos rasgos negativos en su personalidad. Al menos hay rasgos que pueden ser la razón por la que terminan en un problema tras otro. Para empezar, es un signo muy calculador, desconfiado y quisquilloso. Necesita darle mil vueltas al asunto para tener la seguridad de que está haciendo lo correcto. No es de los que está esperando conectar con todos, detesta cuando se fuerzan las cosas, sabe que si algo no está hecho para él, es mejor decir adiós. Lo que más odia es lidiar con gente inmadura y darse cuenta de que confió en alguien para terminar decepcionado.

Tu símbolo astrológico es la Virgen, es por ello que tienes ese lado cauteloso, observador y hasta un tanto tímido. Es tu parte persistente, la que no se rinde y trabaja muy duro por lo que quiere. Es tu ambición la que te mantiene firme en el camino. Tu elemento es la Tierra, es por ello que amas el equilibrio, la razón por la que confías en lo que haces y también el por qué no te tomas las cosas a juego. Cuando se trata de alcanzar el éxito no quitas el dedo del renglón. Además, tu planeta es Mercurio, nada menos que tu conciencia celeste, la comunicación y la claridad del pensamiento profundo. Eres muy inteligente y rara vez alguien logra que cambies de parecer. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 1, 5, 11, 19 y 20.

Si has nacido el 23 de agosto, en el amor eres el amante que se entrega con compasión, que no teme mostrar su cariño, pero lo haces de una forma muy refinada. Es gracias a tu parte lógica que no te dejas llevar fácilmente por lo que dicta tu corazón. Buscas un vínculo intelectual, lleno de paz y que no se vuelva un obstáculo en tus objetivos. No eres de los que imponen, al contrario, gozas cuando ves feliz a la persona que amas y eres el primero en la fila cuando se trata de aplaudir sus logros. Si hay algo en tu ser es determinación, quieres algo sano y duradero, desde hace tiempo le cerraste las puertas a la toxicidad.

Eres como tu color de la suerte, el azul marino, el color que evoca a la profundidad, el atractivo y el encanto. El color de la fuerza, de la elegancia y la valentía. Sin embargo, tiene un lado muy honesto y confiable. Es de aquellos que no le temen a la introspección y que son capaces de sumergirse en lo desconocido de su lado más oscuro.