Si has nacido el 23 de septiembre, eres quien huele a carácter fuerte, voluntad e independencia. Dicen que eres de las almas más complicadas, porque no te enganchas fácilmente y necesitas que la otra persona realmente te demuestre razones concretas para que le abras las puertas de tu vida. Eres amante del equilibrio, así que irónicamente vives muy de cerca el caos. Ya sabes lo que dicen, hay que sumergirnos en el desorden para encontrar el punto perfecto. Puedes ser sumamente soñador, pero también te enfocas en lograr objetivos, la responsabilidad te define y la verdad es que la paciencia también.

Eres Libra, esa es la razón por la que basta que te plantees algo para salir a cumplirlo. No conoces el conformismo, siempre vas más allá, tus aspiraciones son grandes y entre más cerca estés del éxito más cómodo te sientes. Sin embargo, no dejas que las banalidades y el materialismo decidan por ti. Hay una parte en tu interior que siempre está en busca del alma, de eso que te llena de pies a cabeza y que no tiene nada que ver con la cantidad de dinero que hay en tu bolsillo.

Si hay algo que te distingue del resto es la manera en que conectas con los demás, realmente las palabras y los sentimientos fluyen cual olas del mar. Eres muy capaz de crear lazos para toda la vida. Esto porque tienes el don de escuchar y tus consejos están llenos de sabiduría. No juzgas, intentas siempre ponerte en el lugar del otro y encontrar la parte negativa y positiva de todo. Te gusta el ambiente tranquilo, lo primero que haces es huir de las discusiones y entre más empática sea la persona, más te gusta compartir tiempo a su lado. La verdad es que son pocos los que tienen tu tacto.

Los nacidos el 23 de septiembre son sinónimo de romanticismo. Puede que muchas veces usen su capa de frialdad para disimular, porque no quieren ser lastimados, pero en el fondo sueñan con un amor para toda la vida. Eso no quiere decir que sean fáciles, no se entregan a cualquiera y a veces su indecisión hace que terminen la relación mucho antes de lo esperado.

Libra se permite sentir mariposas, pero no perder el piso por nadie. Esto porque hay una parte en su interior que está llena de inseguridades y que no le permite confiar a la primera. Sin embargo, se entrega de una forma muy auténtica. Libra no te va a decir ni expresar algo que no siente. Esa es una de las razones por las que se vuelve un imán para cualquiera, cuando menos piensas ya quieres estar entre sus brazos compartiendo todo. Es el tipo de compañero que te invita a la aventura, a la locura y también a combatir las penas.

Sí, sé que suena a perfección, pero como todos tiene ciertos rasgos que resultan muy negativos, incluso para sí mismo. Digamos que detrás de toda esa paz, elocuencia y encanto, también se esconde un ser descuidado, crítico y frívolo. Libra necesita sentirse muy seguro para entregarte su verdadero yo, no es que sea hipócrita, es cauteloso. Sabe que allá afuera hay muchos que prometen el cielo y las estrellas, para después dejarle una gran pena.

Tu símbolo astrológico es la balanza, es quien le hace honor a tu lado reservado, el que analiza cada punto de todo, es el metódico e inteligente. Además, te invita a tomar la iniciativa en todo. Tu elemento es el aire, gracias a él te riges desde la honestidad, la sabiduría y la adaptabilidad. Tu planeta regente es Venus, es quien representa el feminismo, la belleza y la elegancia. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 1, 9, 10, 11 y 25.

Si has nacido el 23 de septiembre, cuando amas lo haces de una forma arrebatada, realmente experimentas un remolino de emociones, son muchas las veces que te terminas preguntando si estás o no con la persona indicada. No obstante, una vez que te enamoras profundamente quieres algo tranquilo, alguien que sea capaz de compartir tus proyectos. Te quedas con aquella persona que te inspire a ser mejor, que te motive en todos los aspectos y que no se asuste cuando te vea alzar el vuelo.

Eres como tu color de la suerte, el azul, el color que simboliza la estética, la armonía, la simetría y la valentía. Es el color de los que se atreven, de los que se abruman, pero no se rinden. Es de los que están aquí para hacer un gran cambio. Por favor no lo olvides.