Si has nacido el 25 de febrero, eres una persona muy espiritual y conectada con el mundo de las emociones. Eres más de dejarte llevar por lo que sientes que por lo que tu lado racional te pide que hagas. Te inspiras mucho en las pequeñas cosas que suceden a tu alrededor. Al fin y al cabo, eres una persona sencilla que tan solo quiere vivir a su manera sin que nadie le juzgue. Te atraen todas esas cosas que se salen de lo común. Tú miras lo raro y lo diferente como nadie más será capaz de mirarlo.

Estás en la nube mucha parte de tu tiempo, pero eso no quiere decir que no hagas nada más. Te gusta distraerte de la realidad, pero también puedes llegar a ser una persona muy trabajadora. Sabes que para conseguir tus sueños hay que trabajar, para poder mantener tu independencia, tienes que lugar por ella. En este aspecto, confías bastante en ti mismo y en la fuerza de voluntad que tienes dentro. Puede que seas vago para otras cosas, pero nunca lo serás para conseguir tus sueños.

Eres sensible y tienes un corazón MUY noble. La gente que te conoce sabe que tú nunca actúas con maldad o con doble cara a no ser que te encuentres con una de esas personas que tanto te ponen de los nervios. No puedes con los que se creen algo y no llegan a nada. Esos que van mirando por encima del hombro a todo el mundo. Cuando te encuentras con personas así te rebelas. Esa sensibilidad que tanto te caracteriza, desaparece por completo. Ahí es cuando sacas a relucir ese lado tan rebelde que también tienes pero que muy poca gente conoce de ti. No soportas las injusticias y menos de gente que no es nadie.

Eres una persona que adora aprender. Eres curioso/a por naturaleza y sobre todo eres autodidacta. No necesitas a nadie que te enseñe a hacer nada, ya que buscas tú las mañas. Es cierto que quizás hasta que no llegues a tu vida adulta no encontrarás 100% la suerte en el trabajo y en tu vida laboral. Será a partir de ese momento en el que confíes de verdad en tu potencial, el momento en el que te dé igual lo que la gente diga de ti.

En el amor, puedes llegar a ser súper generoso con la persona de la que estás enamorado, hasta tal punto que a veces te olvidas de detalles importantes de tu día a día. Te gustan las personas honestas, que digan las cosas a la cara y sobre todo, que sean capaces de escuchar tus verdades. De nada te sirve que hablen pero que no escuchen. Tú eso no lo quieres. Si algo esperas del amor es encontrar a alguien que sea leal contigo y que sepa darte al menos un 50% de lo que tú le darás a esa persona. Cuando te enamoras, quieres darlo todo por esa persona hasta tal punto que te olvidas de satisfacer tus propias necesidades. Y necesitas a una persona que te recuerde que lo importante eres tú.