Si has nacido el 26 de agosto, eres la persona que una vez que pierde la confianza en alguien jamás vuelve a dar otra oportunidad. Puede que por educación sigas respondiendo un saludo e incluso una plática, pero de ahí a que vuelvas compartir tus emociones existe una brecha muy grande. Eres una persona tranquila, no te metes con nadie, pero que quede claro que si se toman el tiempo de arruinar tu paz van a tener que enfrentar las consecuencias, porque cuando eres frío lo eres sin tocarte el corazón un solo instante. Son pocos los que pueden lidiar con tanta inteligencia en tu ser. Sin duda, no estás para lidiar con mentes cerradas, puede que seas tradicional, pero no caes tan bajo como para juzgar la vida de otros.

Eres Virgo, gracias a ello vas con la serenidad por delante, rara vez pierdes el control por boberías, te gusta mantenerte firme en una decisión a pesar de que muchas veces no sea sinónimo de éxito, pero no bajas la guardia. Sí, tu cabeza es un terremoto de pensamientos, nunca paran, te preocupa todo, el pasado, el presente, el futuro y todo ese montón de fantasías que no te dejan avanzar. Ser analítico es una de tus pasiones y es por ello que no pierdes detalle de todo lo que haces. Esa es una de las razones por las que una vez que te propones algo lo cumples.

En el fondo sabes que no eres perfecto, pero te esfuerzas el doble para ser lo más cercano al concepto. No hay nadie en este mundo que te exija más que tú mismo. A veces, ni te dejas respirar, porque justo cuando vas a tomar una pausa te enredas en un proyecto más. Tal parece que entre más larga la lista de tus actividades para ti es mejor. Ten cuidado porque te puedes esclavizar sin darte cuenta.

Los nacidos el 26 de agosto, son seres independientes, si hay algo que detestan es tener que lidiar con gente manipuladora que intenta decirle cómo deben llevar su vida. Son admirables por la perseverancia que le ponen a todo lo que hacen. Virgo es inspiración para muchos y por estar tan ocupado en una cosa y otra ni siquiera se da cuenta. Es quien se enfoca en sus objetivos y no tiene tiempo para opinar sobre los demás. Es detallista, entregado y muy atento. Una vez que decide darte su amistad o su amor, simplemente es como firmar un pacto de lealtad, te demuestra que estará en las buenas y en las malas. Cosecha todo lo que siembra y es por ello que se rodea de personas muy valiosas. Tal vez no sean miles, pero son genuinas y eso es lo que más valora.

Es claro que como todos los signos tiene ciertos rasgos negativos, que muchas veces ni él mismo tolera. Primeramente, su lado inconstante, ese que basta con que toquen una sola vez para salir huyendo de cualquier nuevo proyecto nuevo en su vida. Y es que Virgo detesta que salga algún mínimo detalle mal. De hecho, ahí es cuando tiende a juzgarse, se va al pasado y no es nada empático con su persona. Virgo puede crear toda una tempestad en su mente, pero no pasa de ahí, no tiene nada que ver con la realidad.

Tu símbolo astrológico es la Virgen, es tu lado idealista, introvertido, el meticuloso y que pone los ojos justo en donde el resto ni lo imagina. Es tu parte curiosa, persistente y con un toque de ambición que te ayuda a no tirar la toalla en los peores momentos. Tu elemento es la Tierra, la sencilla razón por la que eres tan tolerable, por la que amas la estabilidad y aceptas cualquier adversidad que te tenga preparada la vida. Tu planeta es Mercurio, es el cuerpo celeste que rige la comunicación, el que conecta la mente y el cuerpo. El analítico y también valiente. El que es rápido y también mutable, justo como tu personalidad. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 1, 5, 10, 14 y 26.

Si has nacido el 26 de agosto, en el amor eres una pareja confiable, te gustan las cosas claras y los lazos en los que el compromiso quede más que claro. Amas de una de forma consciente, divertida, pero también muy inteligente. Puede que para algunas personas no seas el más romántico del mundo, pero te gusta demostrar que estás en las buenas y en las malas. Cuando amas a alguien no lo dejas ir fácilmente, prefieres hablar las cosas y buscar una solución. No obstante, eso no quiere decir que vayas a perdonar alguna herida. Al contrario, lo que más odias es la deshonestidad, eso no lo perdonas ni aunque lo pidan de rodillas.

Eres como tu color de la suerte, el azul marino, el que predomina cuando la energía se desborda. Cuando ser analítico, reflexivo y objetivo es parte de tus genes. Es el que representa a aquellos que no se andan con rodeos, los rígidos y distantes cuando se debe. El color de los brillantes, creativos y, sobre todo, atractivos.