Si has nacido el 26 de diciembre eres una persona a la que le cuesta reconocer sus errores. Quizás porque estés totalmente convencido de que en realidad, casi siempre llevas la razón. En general, te ganas la confianza casi de cualquiera, es fácil que te vean como una persona que lidera porque tu forma de transmitirlo todo es muy espontánea y nada marcada o estudiada. Puede que en el fondo sepas exactamente cual es el camino que quieres llevar, hacia donde llevarás al resto… Pero eso el resto no lo sabe.

Es súper bueno para ti no acomodarte, no estancarte, no quedarte donde estás bien pero no suficientemente feliz. Cuantas más experiencias vivas, más golpes de suerte tendrás en la vida. De verdad. Muévete, camina, apúntate a lo que te propongan y siente que aprovechas cada uno de los momentos que la vida te ofrece.

Si has nacido el 26 de diciembre no hay miedo en ti. Quizás un poco de desconfianza y de falta de empuje pero una vez que te lanzas, no hay frenos que valgan, despliegas tus alas y a volar, que sea lo que tenga que ser. Además, una vez que has saltado, eres capaz de conseguir cualquier cosa. Lo que pasa es que cuando lo consigues, te cuesta cambiar de miras y lanzarte a por otra cosa. Es decir es como si ya no quisieras avanzar si no más bien quedarte tranquilamente donde estás, a gusto… En muchos momentos, tener esa visión de la vida y de las cosas puede estar genial. Te libras de cometer algunos errores. Pero en otros, te hace apalancarte mucho.

Por eso, si has nacido el 26 de diciembre, tu personalidad mezcla la ambición y la perseverancia con el deseo de sentirte cómodo y tranquilo.

No es raro que la gente piense que eres una persona un tanto seria al principio. Suele ser la imagen que tienes. Alguien intenso, “duro” y con una fuerte reputación. Vamos que a ti no te tose nadie Capri. Después, cuando ya empiezan a saber más de ti y a tratarte en profundidad se dan cuenta de que eso es pura fachada.

Es posible que tengas una fuerte tendencia a aferrarte a lo que conoces por no cambiar, como dice el dicho, “mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer”. Pues no. Está bien entender qué es lo seguro pero no por eso hay que quedarse con las ganas de descubrir todo lo que hay fuera.

En el amor, eres bastante testaruda/o, y cuando te centras en alguien, utilizas todas las armas que están en tus manos para conseguir como sea, que esa persona se fije en ti. La lealtad es uno de tus valores principales y es cierto que no soportas ni soportarías ningún tipo de desaire por parte de tu pareja con alguien más.