Si has nacido el 29 de mayo, eres de los que representa eso de que no son ojeras, son ideas acumuladas debajo de tus ojos, ¿apoco no? Eres una dualidad constante, la persona que tiene la valentía de poner a prueba sus pensamientos, tienes el don de ver los dos lados de la moneda, porque la versatilidad es una de tus mejores cualidades. Eso sin contar que eres un ser muy sociable, que no conoces límites y que prefieres ponerle un toque divertido al día antes de caer en la amargura. 

Si has nacido el 29 de mayo, tu signo es Géminis, la contradicción y complejidad hecha persona, tu carácter es de armas tomar, cuando tomas una decisión no tienes tiempo para juegos, puedes llegar a ser terriblemente enfocado en lo que haces. Siempre sabes por dónde empezar y si no sabes, buscas la manera, pero no eres de los que se quedan con los brazos cruzados. La emoción es algo que siempre buscas, una chispa de adrenalina en tu vida no puede faltar. Tienes una cara llena de generosidad, cariño y educación, es la misma que te ha ayudado a cumplir todo lo que te propones y, desde luego, la herramienta perfecta para relacionarte con el resto. Prefieres poner el intelecto por encima de todo, te gustan los vínculos que te ponen a pensar y que hacen que hasta dudes de lo que dices. 

Los nacidos el 29 de mayo, son personas serenas, no les gustan los problemas, pero cuando los encuentran es mejor que se alejen porque no tienen tiempo para caer en tonterías. Sin duda, una de tus debilidades es el manejo de tus emociones, eres muy cambiante y eso puede hacer que tomes el camino equivocado, detestas quedarte en un sitio en el que no sonríes y no temes dejar todo de la noche a la mañana. En general, prefieres la tranquilidad por encima de todo, te gusta que tus ideas se escuchen fuerte, porque tienes un lado expresivo que no conoce de obstáculos. Además, eres bastante tolerante, no caes fácilmente ante provocaciones simples. 

Desde luego, no eres moneda de oro para caerle bien a todos, tienes tu lado oscuro y vaya que, a veces, es tremendamente tenebroso. Lo que más te causa problemas es tu lado impulsivo, te aburres y ya no hay poder humano que te haga cambiar de opinión, aunque luego te puedes arrepentir. Cuando alguien quiere dominarte pierdes el control, no te gusta que te digan qué hacer y mucho menos si no conocen tu historia de vida. Eso sin contar que cuando te enojas no conoces a nadie, realmente te olvidas de cualquier vínculo y puedes llegar a ser la persona más hiriente. Algo que te cuesta es aceptar que no siempre lo sabes todo, de vez en cuando, hay que ceder y está bien. 

Tu símbolo astrológico son los Gemelos, es tu parte arrebatada, la que siempre tiene sed de éxito y se olvida de la pena cuando se trata de interactuar con las personas, ahí está tu ingenio y tu lado sociable y dinámico. Mientras que tu elemento es Aire, es quien te da la facilidad de simplemente fluir, sin importar lo mucho que dure la tormenta, es tu parte soñadora, la que nunca se rinde. Tu planeta regente es Mercurio, quien es sinónimo de la comunicación, la persuasión y la entrega, gracias a él tienes un nivel de energía que no se compara. Es quien te da esa parte curiosa y llena de habilidades. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 2, 8, 13, 16 y 20. 

Si has nacido el 29 de mayo, cuando se trata de poner las cartas sobre el amor eres quien le apuesta a la aventura, esas relaciones profundas que te ponen a latir la mentalidad y te hipnotizan el corazón. Eres quien cree en un amor para toda la vida, uno que no abruma y que deja de lado las ataduras, te gusta sentirte amado, pero no manipulado. Cuando es así simplemente sales huyendo. Si la persona no te ofrece conversaciones profundas, besos lentos y abrazos largos, simplemente no es para ti. 

Tu color de la suerte es el amarillo, el que represneta la juventud, felicidad, energía y la buena vibra. Eres una pincelada que derrocha creatividad, la persona que le cambia la vida a cualquiera para bien. Eres ese ser que no se olvida, que deja huellas bonitas aún después de los años, que nadie te haga creer lo contrario.