Si has nacido el 3 de diciembre, eres quien pone por encima de todo su autonomía, no te gusta sentirte atado en ninguna situación. Eres un ser que nació para hacer lo que le exige el alma, sin preocuparse si a los demás les agrada o no. A menudo, te alejas porque quieres recuperar tu esencia, cuando sientes que te contaminan de su pesimismo sales corriendo porque tu mayor miedo es convertirte en uno más, de esos que se han vuelto máquinas cumpliendo las expectativas del resto. Posiblemente, te cueste aceptar que hay gente que no vale la pena tener en tu círculo, pero una vez que la sueltes ya no habrá marcha atrás. 

Eres Sagitario, es claro que tus sueños son grandes, los guardas desde la infancia y no piensas abandonarlos después de recorrer un camino tan largo. Quizá por eso eres tan selectivo con las personas, porque no quieres relacionarte con gente que te llene de nubes grises tu andar. Eso sí, eres muy inteligente cuando se trata de detectar malas compañías, tu intuición nunca te deja a la deriva. De hecho, eres sumamente selectivo y meticuloso, a la hora de abrir las puertas de tu vulnerabilidad, hay muchos que presumen de conocerte, pero en realidad no conocen ni la primera capa de tu historia. Son muchas las cosas que te duelen y las callas, porque te aterra la idea de que hay quienes sólo se acercan a ti para descubrir tus debilidades y darte justo en donde más te duele. En esos casos es mejor la privacidad. Si te está yendo bien en el trabajo no lo dices, si tu pareja te hace feliz tampoco. Como dicen por ahí, es mejor que piensen que la estás pasando mal, para que no se desgasten en amargar tus triunfos. 

Los nacidos el 3 de diciembre, disfrutan de la compañía, pero hay veces en las que sus locuras no son muy bien recibidas por los demás. Tienen un lado muy cambiante, no son de los que se quedan estancados, quieren algo diferente, que los motive, que los haga sentir vivos de verdad. Aunque, eso no significa que sean inestables, es sólo que quieren compañías que no temen agregar un poco de adrenalina a sus días. Es claro que son pocos los que aguantan ese estilo de vida, pero cuando llega alguien así de especial no lo sueltan. Sagitario, es muy leal con la gente que cautiva su corazón, realmente se esfuerza en hacerla sentir especial y demostrarle que estará en las buenas y en las malas. Un punto malo en su personalidad es que tienen un humor muy negro, a veces, está jugando, pero el otro toma sus comentarios demasiado personales y lo hacen ver como si fuera una bestia, cuando no es así. Sagitario, lo único que busca es su felicidad, tener momentos que pueda llevar hasta la vejez y recordar que un día en su  vida hubo mucha magia. Prefiere mil veces pedir perdón que pedir permiso. Su espontaneidad le ayuda a mostrarse lo más transparente posible y eso se termina agradeciendo, porque son pocas las personas que van por la vida sin filtro. 

Desde luego, que no todo en tu personalidad es perfecto, hay momentos en los que tu sombra se apodera de todo y ahí es cuando puedes llegar a ser muy despiadado con la gente de tu alrededor. Digamos que tu magnetismo pasa a convertirse en energía completamente negativa y con un toque de crueldad. En esos casos dejas de lado la practicidad, te vas a los extremos y no haces ni siquiera el esfuerzo de ser un poco considerado. Detestas cuando un obstáculo se te atraviesa y las personas que dicen quererte en lugar de apoyarte, empeoran todo. 

Tu símbolo astrológico es el arquero, es tu parte elevada, ayuda que aumenten tus ganas en todo. Al mismo tiempo te llena de elegancia y mucha confianza. Tu elemento es el fuego, simboliza el dominio que tienes para toda prueba que te presenta la vida. Es el entusiasmo con el que siempre encuentras una solución, no deja que el mundo se te cierre. Tu planeta regente es Júpiter, ahí está tu mente abierta, la suerte y tus sueños. Es como un abanico de posibilidades. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 1, 4, 16, 19 y 22. 

Si has nacido el 3 de diciembre, cuando se trata de amar lo haces desde la aventura, la estabilidad y la confianza. Te gusta construir vínculos duraderos, pero sin prisa. En el momento que sientes que te presionan, prefieres darle vuelta a la página, porque tu objetivo es conocer a la persona a fondo, no quieres sentirte obligado a estar con ella. No es que te dé miedo el compromiso, te da miedo entregarte a la persona equivocada. Sin embargo, una vez que la encuentras eres muy persistente, te gusta poner todo de tu parte para que la relación florezca. Amas con todo el corazón, pero si te fallan con la misma intensidad que te dejaste llevar te marchas. 

Eres como tu color de la suerte, el púrpura, el que simboliza espiritualidad, amor, propósito. El de los que confían en que todo se va a lograr, pero no dejan todo en manos de un milagro, salen a luchar por lo que quieren y saben que su inteligencia y creatividad es más que suficiente para triunfar.