Si has nacido el 31 de octubre, tienes un lado oscuro, inmenso, en donde irónicamente habita la Luna. Te gusta ser aquel que rompe con lo deseado, no estás aquí para cumplir con las expectativas de nadie y cuando lo intentan les pones un alto sin tantito miedo. Puede que para algunos seas un cabeza dura, pero lo prefieres antes de darles la oportunidad de que te vean la cara. Tienes muy claras tus metas y no piensas bajar la guardia sólo porque a los demás les incomoda la manera natural en la que brillas. No lo planeas, incluso cuando no dices una sola palabra, te robas las miradas. Es tu esencia, ese lado brujo, mágico que envuelve a cualquiera. 

Eres Escorpio, estás acostumbrado a tomar el mando y no te asustan las responsabilidades, al contrario, entre más poder, para ti es mejor. Sin embargo, eso no quiere decir que seas alguien agresivo, te gusta marcar límites, pero no caer en conflictos que lo único que hacen es robarte la energía. Desde luego, tu parte sensible es incomparable y por lo mismo prefieres guardarla bajo llave. Son pocas las personas que han llegado a tu corazón porque ser selectivo es tu pasión, ya no estás para dejar que cualquiera te robe la tranquilidad. Eso sí, no eres dejado, si alguien despierta tu ira, va a tener que prepararse para enfrentar las consecuencias porque no hay nadie que te gane a la hora de defenderte, mucho menos si toca a alguien que amas.

La ansiedad de un Escorpio no perdona nada y cuando se siente acorralado la cosa se pone peor. Si no estás listo para lidiar con un alma tan temeraria lo mejor es que sigas tu camino, porque puedes terminar con una grieta profunda y lo único que te va a quedar es culpar a Escorpio, encasillarlo como malo, sin preguntarte qué fue lo que hiciste tú para hacerlo enojar a ese nivel. 

Los nacidos el 31 de octubre, tienen pasión en todo, les gusta vivir de verdad, nada a medias, por eso odian los grises, amas o no amas. Ese es Escorpio, el que es capaz de indagar en lo más profundo de sus secretos para encontrar el por qué de sus lágrimas, de sus alegrías, de sus miedos. Es un romántico también, pero no con todos, con la mayoría muestra su lado frío, porque es la táctica que le ha funcionado para delimitar si esa persona vale o no la pena. Es un signo muy comprensivo, le gusta ponerse en el lugar de los demás, pero eso no quiere decir que se va a dejar manipular, odia convertirse en la persona que soluciona los problemas cuando el otro no puede. Es decir, no tolera que lo busquen por conveniencia, eso y la hipocresía, pueden hacer que su humor cambie para mal en un abrir y cerrar de ojos. Escorpio es dulce, hogareño, comprometido, pero no es un bobo, no intentes burlarte de su intelecto o te va a pesar. 

Por supuesto, que no eres nada perfecto, tienes rasgos negativos como todos, que pueden poner a temblar a cualquiera, porque cuando la furia se apodera de ti, no hay nada que te detenga. Cuando todo tu magnetismo se hace presente te vuelves muy impredecible y la frustración muestra la peor de tus caras. Digamos que puedes llegar a ser compulsivo y muy despiadado, cuando no encuentras el optimismo por ningún lado desconoces hasta a tus amigos. 

Tu símbolo astrológico es el escorpión, es gracias a él que ves la vida de una forma persistente, curiosa, vengativa. Es quien te recuerda que siempre hay una oportunidad para todo. Tu elemento es el agua, ahí se nota lo fuerte que eres ante los cambios, lo mucho que te apoyas en los otros, gracias a ella nutres, das vida en todos los sentidos. Tu planeta regente es Plutón, el de la transformación, el empresario, el que tiene deseos grandes y no los va a soltar por nada. Es el planeta del esfuerzo, la sensualidad y la conexión con el más allá. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 4, 9, 12, 15 y 22. 

Si has nacido el 31 de octubre, cuando se trata de amar lo haces de una forma muy fuerte, apasionada, voluntaria. Eres quien suelta los miedos cuando la otra persona te hace sentir en confianza  y simplemente te dejas llevar. Es tu lado dominante, aventurero, tierno y temerario el que te vuelve una pareja única, porque comprendes y quieres ver brillar a quien amas. Quieres un vínculo en el que no haya necesidad de reprimir nada, en el que puedas darle rienda a todo el amor que hay en tu interior. Quieres a alguien que tenga la valentía de pintar un montón de colores en un nuevo lienzo, eso es lo que en verdad quieres. 

Eres como tu color de la suerte, el rojo, el que nos hace pensar en lo intenso, en lo prohibido, en lo que da un montón de satisfacción. El que representa a los que confían en sí mismos, a los que gozan de atracción. Es el de los misteriosos, de los encantadores, de los que llegaron aquí para marcar un antes y después en todo.