Si has nacido el 4 de agosto, eres quien tiene valentía en la mente, el corazón y el alma, no lo piensas dos veces, si es necesario hacerle frente a la autoridad eres el primero en la fila. Pocos tienen la sensibilidad para entender la forma en que amas la libertad. Eres un ser independiente, superior, diplomático y encantador. Eres quien pone por delante la gratitud y amas desde tus entrañas. Si hay algo que no tomas a juego son tus sueños y el amor. Prefieres contar a tus amistades con una sola mano, que rodearte de personas que se rigen por la hipocresía. 

Eres Leo, es inevitable que no le pongas intensidad a todo lo que haces. Sin embargo, tienes la capacidad para controlar tus impulsos. Antes de tomar una decisión piensas de forma inteligente, compasiva y con un carácter fuerte. Digamos que tienes la combinación perfecta para superar cualquier obstáculo que se te presente. Eres así, radical y pionero, cuando se trata de proponer, canalizar las buenas vibrar e iluminar al resto, no hay nadie que te gane. No hay duda en que hay momentos en los que eres demasiado extremista, tu autonomía te lleva a conquistar lo que se te antoje y vaya que eres reacio cuando se trata de seguir las reglas. A veces, es mejor luchar solo, que depender de alguien que no está dispuesto a seguirte el paso. Te quedas con la gente que no le tema al éxito, a emprender, a aprovechar cada oportunidad. Eres quien se compromete a que cada segundo sea más fácil. 

Los nacidos el 4 de agosto, son seres consistentes, les gusta ponerse objetivos a corto plazo y son capaces de dejar de lado todo, con tal de cumplirlos. Además, tienen una parte reflexiva que los lleva a tomar las mejores decisiones. Son creativos y cuando reconocen el potencial en algo no lo sueltan. Pueden llamarles rebeldes, pero también son sumamente responsables. En el momento que Leo se compromete a algo no dudes de su palabra, porque lo van a cumplir, son muy leales. Leo es quien te inspira, quién rompe con lo convencional, quien siempre está listo para lo nuevo. No es de los que se engancha, si un día fuiste parte de su vida y le hiciste daño, te aseguro que hoy en día ni siquiera se acuerda de ti. 

Entre sus rasgos negativos sobresale su mal genio, cuando algo hace que su parte temperamental se haga presente, es mejor que te alejes porque vas a conocer a su versión más cruel. Leo es el maestro de la ira y la frustración, el problema es que va acumulando lo negativo y llega un momento en el que lo descargas con la primera persona que se te ponga enfrente, lo cual no es muy bueno, porque hay veces que no tienen la culpa. Otro punto negativo es tu parte inflexible, vaya que es muy complicado que alguien te haga cambiar de postura. 

Tu símbolo astrológico es el León, es quien representa tu lado poderoso, egoísta y valiente. Es gracias a él que te ganas el respeto en tus círculos sociales, es quien no cede y que hace que sus ideas se hagan válidas. Tu elemento es el fuego, es quien te acelera, quien te recuerda que puedes lanzarte aunque te tiemblen las rodillas del miedo. Es la parte que ama el riesgo y lo nuevo. Te gobierna el Sol, ahí está tu lado brillante, el que inspira a los demás, quien hace que ganes la admiración. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son 4, 5, 11, 15 y 21.

Si has nacido el 4 de agosto, en el amor eres el tipo de amante que le pone un toque de sensualidad y pasión a todo. Te gusta ser considerado, darle el lugar que se merece a tu pareja. Eres aventurero, tierno y salvaje. Aunque puede que tu indecisión ponga en riesgo la paz de la relación y si a eso le agregamos que hay momentos en los que los celos se hacen presentes, no siempre es una buena señal. Te gusta poner la energía positiva ante todo, no eres de los que sueltan lo que aman fácilmente. Sin embargo, tienes un lado orgulloso y si no sientes que estás recibiendo la misma cantidad de amor prefieres marcharte. 

Tu color de la suerte es el naranja, tienes el entusiasmo, la juventud y la fuerza, para lograr todo lo que te propones. Eres competitivo, desafiante y poderoso. No importa qué tan fuerte llegue la tormenta, has aprendido a levantar el vuelo incluso hundido en la depresión. Eres magia, que nadie te haga pensar  lo contrario.