Si has nacido el 4 de enero tienes tendencia al éxito, lo quieras o no, lo llevas en tus venas y tarde o temprano tendrás muchas oportunidades para llegar a él. Aunque no lo creas, lo “llamas”. Eres franco y honesto y estás dispuesto a trabajar duro para conseguir tus objetivos. A menudo pecar de ser demasiado directo y puedes meter la pata en algunos momentos de tu vida.

Tu mente es rápida y también competitiva aunque es cierto que eres ambicioso pero con ciertos escrúpulos.

Tus habilidades artísticas y creativas son amplias, tienes talento para ser ingeniosa y sabes salir casi de cualquier problema cambiando la perspectiva que tenías hacia ese problema. Esa astucia te permite ganar y aprovecharlo siempre todo.

Tienes mucha fe en lo que piensas, en tus ideas y en tus puntos de vista pero es cierto que también puedes volverte un poco arrogante y sobre todo, terco con lo que piensas sin dar cabida en tu vida a los pensamientos de los demás.

Tu sensibilidad es bastante fuerte pero no siempre dejas que los demás la vean, de hecho, te asusta bastante que lo hagan y que puedan utilizarlo al final en tu contra.

Puedes ser bastante dramático y orgulloso, y cuando te encabronas o algo te sienta mal puedes tener tendencia a escapar, a aislarte de todo por un tiempo, a desaparecer…

Los empleos ideales para ti pasan desde la educación, la filosofía y el derecho a los viajes, la política, el turismo…

No es extraño que poseas una habilidades extraordinarias para comunicarte, bien sea a través de la escritura, a través de la palabra o incluso a través de otro tipo de arte, el cine, la música… Necesitas mucha actividad para no aburrirte, y también mucha motivación.

En el amor, las cosas como son eres encantador, dinámico y muy ingenioso. Tiendes a llamar la atención de los demás, sabes cómo hacerlo. Puedes llegar a ser un poco indeciso a veces, sobre todo cuando tienes por fin que tomar la decisión de si seguir adelante o no con esa relación. Es decir, cuando de repente hay que tomar la decisión final para ese compromiso definitivo. En este sentido, a menudo pareces un poco indiferente, como si el amor en realidad no te importara demasiado. Dentro de ti hay un alma sensible y compasiva. Pero sientes que es mejor que no la conozcan demasiado…