Si has nacido el 7 de septiembre, sabes muy bien que quererse es el primer paso para ser feliz y por ello no vas a permitir que nadie te vea como plato de segunda mesa en ningún ámbito de tu vida. Si hay algo que te distingue del resto son las agallas con las que enfrentas el día a día. Has aprendido que asumir las responsabilidades de tus actos es una de las partes claves para salir victorioso en todo. La verdad es que opacar al de al lado nunca ha sido uno de tus objetivos. Te mantienes firme en lo que quieres y si alguien interviene le abres las puertas de par en par, porque no vas a tolerar más trabas en tu camino. 

Eres Virgo, transmites paz, eficiencia, valentía. Eres el tipo de persona que muchos quisieran tener en su vida, pero la verdad es que eres sumamente selectivo cuando se trata de abrir tu corazón a nuevas personas. Prefieres mil veces quedarte con unos cuantos, que estar rodeado de quienes dicen ser tus amigos y cuando más los necesitas te dejan a la deriva. Tienes un lado muy divertido, pero sin soltar la parte responsable, sabes muy bien que cada paso que des lo puede cambiar todo en un abrir y cerrar de ojos y esa es la razón por la que siempre piensas tanto. De alguna manera, huyes de los problemas, no te sientes cómodo cerca del drama y muchas veces prefieres refugiarte en tu soledad, antes que lidiar con problemas que no te corresponden. Si algo quieres es seguir tus convicciones, no te importa si al resto le agradan o no. Tienes muy claro que por más que te esfuerces nunca será suficiente para caerle bien a todo el mundo y no piensas desgastarte en algo que no tiene sentido. Eres el tipo de persona que siempre da la cara, no toleras las indirectas, ni caer en este tipo de relaciones insanas que se mantienen a base de chismes. 

Los nacidos el 7 de septiembre, son los que no le temen a las tareas. Es claro que no todo el tiempo van a tener una sonrisa de oreja a oreja, pero al menos intentarán verle el lado positivo a la situación. A veces, prefieres ser solitario que lidiar con gente conformista, te aburren los que no tienen aspiraciones más allá de lo obvio. Desde luego, no quieres que todos piensen como tú, pero si no encuentras afinidad sabes que es momento de decir adiós. Si hay algo que practicas mucho es poner límites, no eres de los que deja que opinen sobre su vida y no importa si te cuesta un montón de lágrimas, no bajas la guardia hasta lograr lo que quieres. Eres tu prioridad y lo sabes, si alguien no puede lidiar con tu amor propio es mejor que siga su camino. 

Desde luego, también tienes ciertos rasgos negativos que pueden ser un dolor de cabeza para la gente de tu alrededor, incluso para ti mismo. Hay momentos en los que te complicas la vida sin razón alguna. Justamente detrás de esa personalidad tan perfecta se esconde un ser tímido, inconstante a la hora de relacionarte, porque eres muy escéptico. Lo que más tienes que trabajar es tu desconfianza, porque hay quienes sí tienen bonitas intenciones, pero no les das la oportunidad. Deja de pensar tanto y de vez en cuando sólo fluye. 

Tu símbolo astrológico es la Virgen, ahí se encuentra tu lado persistente, el sofisticado, el que siempre está en busca de algo más. Eres sinónimo de buena energía, de originalidad y con un corazón creativo que se roba varios suspiros. Tu elemento es la Tierra, es quien simboliza confianza, estabilidad, amor. Mientras que tu planeta regente es Mercurio, gracias a él tienes una claridad inigualable a la hora de ver las cosas. Es quien honra la comunicación, los viajes y ese espíritu emprendedor. Por otro lado, la numerología dice que tus números de la suerte son el 4, 7, 10, 19 y 21. 

Si has nacido el 7 de septiembre, la manera en que te vinculas a la hora de amar no se compara con nada, lo haces de una forma leal, sentimental y muy concisa. La verdad es que eso de construir castillos de arena en donde no los hay no es lo tuyo. Buscas algo genuino, alguien que tenga la valentía de honrar el compromiso. Una relación que no sólo se base en atracción y pasión, quieres algo a largo plazo. Ese tipo de parejas que se inspiran, que se apoyan, pero que sobre todas las cosas se admiran. No quieres lidiar con alguien que no esté dispuesto a algo serio. En ese caso prefieres quedarte solo hasta que llegue la persona que te altere no sólo el corazón, también la mente. 

Tu color de la suerte es el azul marino, el color que transmite tranquilidad. Es el de los inteligentes, de los que no pierden el tiempo en las boberías. El color de los que tienen la valentía de sumergirse en sus pensamientos más profundos y después salir a la batalla con más ganas. También es el tono del glamour, de lo inusual, de lo que es capaz de robarse las miradas en cualquier lugar.