Si has nacido el 8 de noviembre, sabes que la vida siempre tiene algo bonito esperando por ti. Eres una persona que no se anda con rodeos, cuando quieres decir algo que te molesta lo haces de frente y sin miedo a las consecuencias. Estás acostumbrado a irte directo a la yugular si es necesario, porque detestas a la gente doble cara. Tal vez para algunos sea demasiado cruel, pero prefieres mil veces que te señalen como el malo de la película antes de caer en el molesto juego de la hipocresía. Sabes que hay veces en las que no queda más que guardar silencio, porque hay quienes tienen como objetivo sacarte de tus casillas, y la verdad es que no piensas darles gusto. 

Eres Escorpio, un signo que tiene un lado oscuro fuerte, al menos, de eso hablan muchos, pero pocos tienen el valor de ponerse en tus zapatos, pues cuando lo hacen entienden que no eres frío sólo por gusto. Son varias las grietas que has acumulado en tu corazón, pero muchas veces prefieres callarlas, porque los demás juzgan sin saber. El silencio se ha convertido no sólo en tu mejor compañero, también en un maestro, te ha enseñado que ser paciente es una virtud y que hay veces que, aunque duela, no queda más que soltar. Las cosas no siempre van a salir como tú quieres y eso puede frustrarte, pero confía, porque siempre viene algo mejor. Sin duda, eres un signo muy pasional y emocional, cuando se trata de dar amor no te andas con pequeñeces, eres capaz de desbordarte por la otra persona, si te demuestra reciprocidad. Estás harto de esas personas que sólo se acercan a ti por conveniencia y por eso te has vuelto un tanto escéptico. Dicen que exiges demasiado, pero no, exiges lo que te mereces, lo que das y punto. Has tenido que reflexionar entre lágrimas, dándote cuenta que no todos merecen un espacio en tu vida, y que a veces, lo mejor es decir adiós a tiempo, aunque duela. 

Si has nacido el 8 de noviembre, tienes un lado lleno de luz, pero no te das cuenta, porque hay una parte de ti que está acostumbrada a siempre estar a la defensiva. Sin embargo, son muchas las personas que darían lo que fuera por seguir tus pasos, eres inspiración, amor, valentía, eres quien cambia vidas en un abrir y cerrar de ojos. En tu interior hay un montón de cariño para aquellos que te demuestren que son leales, que valoran tu compañía y que no llenan de toxicidad tus días.  Si hay algo que detestas es volver al pasado, en el momento que te descubres pensando cosas que ya no tienen solución, eres muy hábil para ponerte un alto. No te gusta perder el tiempo y mucho menos con suposiciones. Es muy admirable la manera en que siempre te levantas pase lo que pase. 

Por supuesto, nadie está diciendo que eres perfecto, tienes ciertos rasgos en tu personalidad que pueden meterte en problemas y asustar a varios. Digamos que en el momento que tu parte emocional aparece, también es posible que tu lado destructivo haga de las suyas, y ahí sí, te vuelves una persona muy hiriente, lo único que quieres es tener la última palabra y te importa muy poco lo que sienta el otro. Lo mejor es que cuando te sientas así, te alejes, para canalizar tus sentimientos y no arrepentirte después. 

Tu símbolo astrológico es el escorpión, ahí es donde habita tu lado misterioso, resistente, el que no va por ahí atacando, pero cuando lo hace es mejor que pidas perdón, porque no se toca el corazón. Tu elemento es el agua, es quien te mantiene de pie, en equilibrio, es quien te invita a renacer, a no apegarte y siempre buscar la manera de crecer en todos los aspectos. Tu planeta regente es Plutón, es quien llena tus pasos de deseo, de amor, ese esa parte magnética que te eleva en todos los sentidos y que no se conforma. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 2, 8, 11, 17 y 21. 

Si has nacido el 8 de noviembre, cuando te enamoras no puedes evitar agregarle un toque dulce, sensual y cautivador a la relación. Te gusta descubrir a la otra persona de una manera profunda, no eres de los que se conforman con la simple apariencia, quieres algo más que coincidencias con el otro. Realmente te quedas con la persona que te impulse, a la que no le asuste aceptar sus errores, sus miedos y manías. Quieres a alguien que esté dispuesto a compartir su felicidad contigo, no estás para reparar, eso lo tienes claro. Si alguien no está dispuesto a abrirse emocionalmente es mejor que siga su camino. No te interesan esos amores a medias, que al final te dejan un gran vacío, ya estuviste ahí y no te gustó. 

Eres como tu color de la suerte, el rojo intenso, el de las personas que siempre quieren algo más, de los que prestan atención a los detalles, de los creativos, de los que no quieren algo tradicional, pero sí algo valioso. Es de los que al final siempre guardas en un rinconcito de tu corazón.