Si has nacido el 8 de noviembre eres una persona con mucho carácter. Demasiado a veces. Y lo sabes. No eres charlatán, de hecho, tiendes más al hermetismo y al silencio. Si hablas, no suele ser habitualmente de tu vida privada y solo te conoce el que tu quieres que lo haga. Eres muy sensible (como buen/a Escorpio) pero cuando te encabronas, la sensibilidad la dejas a un lado y te vuelves alguien irritable, sarcástico e incluso, si se pasan de listos, tirano. Por las buenas eres el mejor, por las malas, el auténtico demonio.

Tu lado más luminoso te hace ser una persona súper humanitaria, siempre dispuesta a ayudar a quien más lo necesita pero también tienes esa parte en la que no darás ni agua en el desierto si sabes que no se lo merecen. Por muy mal que lo estén pasando. Eres una especie de Robin Hood pero solo con la gente buena o que tú sabes que aporta a la sociedad y a las personas.

No te gusta retroceder en la vida para nada, vamos ni mirar hacia atrás de reojo, ni siquiera por el retrovisor del coche Escorpio. Es cierto que de vez en cuando, cuando nadie te ve y obvio sin que nadie lo sepa, miras a ver qué pasa, a ver si lo que has causado, tiene su efecto. No das puntada sin hilo. Nunca.

Tienes una gran capacidad para empezar de cero y eso es muy importante en tu vida. Porque, por suerte o por desgracia, tendrás que empezar una y otra vez. Puede ser duro pero no es complicado para ti. Y créeme que eso hace que tu salud también se oxigene. Tu naturaleza es renovarte constantemente.

Si has nacido el 8 de noviembre eres autosuficiente, mucho. Puedes echar en falta, acordarte de personas, pero no, no necesitas a nadie para vivir. Eso lo tienes claro.

En ocasiones, por esa forma misteriosa que tienes de llevar todo, puedes parecer una persona un tanto engreída quizás. Pero contigo, entre otras cosas, nada es lo que parece.

En el amor te entregarás al 100%, como lo haces con prácticamente todo pero también das lo mismo que recibes y si al final, lo que recibes no es sano, bye bye.

Tu corazón es bueno pero tu mente es retorcida así que, tu mente terminará salvando en muchas ocasiones al corazón y el corazón terminará salvando a la mente cuando más lo necesite.

2020-11-07T13:10:01+02:00