Si has nacido el 9 de noviembre, tienes muy claro que las estrellas no pueden brillar sin oscuridad. Son muchas las veces que has tenido ganas de tirar la toalla, pero siempre hay algo en tu interior, un impulso que te mantiene de pie y te ayuda a no rendirte sin importar los obstáculos que te ponga la vida. Sinceramente te cuesta mucho trabajo abrir tu parte emocional a la primera, necesitas mucho más que meras apariencias, quieres tener la certeza de que la otra persona es buena para tu vida y que no viene con intenciones negativas. La verdad es que con base en tus experiencias, sabes que hay muchos que te sonríen de frente y a la menor oportunidad aprovechan para hablar mal de ti. 

Eres Escorpio, tienes una especie de radar que te ayuda a identificar la mala vibra en el otro y la verdad es que rara vez te equivocas. Tienes buen corazón, cuando se trata de darle la mano al otro, lo haces, sin esperar nada a cambio, porque tienes muy claro que la vida da muchas vueltas y así como estás arriba hoy, mañana todo puede ser diferente. Algo en lo que no pierdes el tiempo es en los supuestos enemigos que te rodean, digo supuestos, no porque no existan, sólo que les das la más mínima importancia. Después de tantos rasguños, has aprendido a dejar fluir todo eso que no te llena y que se convierten en piedras en tu camino. Por fortuna, ahora sabes que esas piedras te pueden ayudar a construir un enorme monumento. Hay una parte de ti que es implacable, tiene sed de triunfar, de vivir cada instante y no quedarse con las ganas de nada. Ese lado tuyo es muy aplaudible, realmente haces la diferencia en la vida de muchas personas. Es gracias a tu pasión, si no vas a hacer todo desde el fondo de tu corazón, prefieres no hacerlo. Tu tesón se siente a kilómetros, es como una enorme aura bonita, que se roba la atención de todo aquél que toca tu camino. En el momento que planteas algo no te rindes, así haya mil personas diciéndote que no, lo intentas aunque las lágrimas se hagan presentes. 

Si has nacido el 9 de noviembre, eres quien no conoce los límites cuando se trata de sacrificarse por la persona que amas, pero… eso no significa que pongas en riesgo tu dignidad, al contrario, tantos golpes te han enseñado que hay que ser cauteloso o terminarás dando todo tu tiempo y amor, a gente que no vale la pena. Parece como si tuvieras todo bajo control, pero hay momentos en los que tú también necesitas un abrigo, alguien que te demuestre que estará en las buenas y en las malas. Una persona que te brinde confianza, paz y amor.  Sin embargo, es complicado porque te guardas muchas cosas, antes de abrir tu corazón. Te da miedo terminar en las manos equivocadas y que te rompan sin piedad. A veces, puede ser tu orgullo el que no te deja ir más allá, no quieres que te vean derrotado y escondes tu dolor entre cuatro paredes, hasta que vuelves a estar bien. Puede que tengas la peor de las noches y se te vayan las ganas de todo, pero… siempre te vuelves a levantar. 

Sin duda, aquí nadie está diciendo que eres un ángel bajado del cielo, también tienes tus puntos malos y cuando aparecen es mejor que se alejen de tu vista, porque simplemente agarras parejo. No siempre estás enfocado, en especial cuando tu lado sentimental toma el control, y si a eso le agregamos el sarcasmo que te fluye en las venas, la cosa se pone peor. Tienes un lado muy pesimista también, que hace que te hundas solo y que no confíes en tus habilidades. Recuerda que está bien no ser productivo todo el tiempo, date el espacio para descansar. 

Tu símbolo astrológico es el escorpión, es la conexión astrológica que tienes con el Universo y que despierta tu lado persistente, inquisitivo, meticuloso. Tu elemento es el agua, gracias a eso tienes la capacidad de regenerarte después de cada cicatriz. Tu planeta regente es Plutón, es quien te sugiere irte a los extremos en todo, el que te impulsa a no quedarte con las ganas. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 1, 2, 12, 16 y 21. 

Si has nacido el 9 de noviembre, cuando se trata de amar lo haces de una forma muy pasional. Desde el primer momento expresas lo que esperas de la relación, porque tienes un lado muy dominante, no quieres que te vean la cara y si inicias algo es con la intención de que sea algo duradero, de lo contrario, prefieres quedarte con tu soledad. La verdad es que no vives nada mal cuando no tienes pareja, porque has aprendido a ponerte como prioridad en todos los sentidos y no vas a permitir que tu estado de ánimo dependa del otro. Si te involucras en algo, es para mejorar en todos los aspectos, ya no estás para abrirle la puerta a relaciones tóxicas. 

Eres como tu color de la suerte, el rojo, el pasional, el intenso, el que emana energía con sólo intercambiar miradas. Eres la personalidad que no se deja vencer, la que está más que lista para pintar un montón de proyectos a futuro.