Hay alguien con quién las cosas no siempre terminan bien. Hay signos a los que no es mejor acercarse si quieres mantener tu paz mental y el drama fuera de tu vida. A veces es mejor no jugar con fuego, cuando sabes que vas a terminar quemándote. No puedes volver a arriesgarte, después de haber sufrido tanto, después de que te hayan hecho sufrir tanto. ¿De qué signo debe alejarse Géminis? Aquí tienes la respuesta:

La única persona capaz de hacerte perder la paciencia que tanta falta te hace es Virgo. Como lo oyes, Virgo. La persona más callada del universo, el corazón más difícil de conquistar y la caja de secretos mejor cerrada. Géminis, no puedes con ello. De verdad, te consume. No sabes gestionar tus emociones cuando tienes delante a alguien que no se deja ver por dentro. Odias que Virgo no exprese lo que siente, que sea tan callada/o…No lo soportas. Pero también odias que sus miedos no le permitan actuar como le gustaría, y en el fondo, quieres ayudar.

Virgo, es una persona que actúa mejor sola, que no quiere ayuda y que hace lo que quiere, cuando quiere y como quiere, y tú, eres dinamita. Quieres controlar su vida y no puedes. Con Virgo las cosas son un querer y no poder. Eso puede terminar enganchándote mucho… Amor odio en toda regla. Por más que quieres de él/ella, menos tienes.

Con Virgo, en el fondo, es raro. Porque te sale la vena protectora, te sale la rabia de dentro. Quieres que se abra, que disfrute de la vida sin importar el qué dirán, que haga locuras y que se muestre tal cual es. Pero sabes que es muy duro. Que es casi imposible, y por eso, te saca de tus casillas. Ahora bien, el terreno amoroso es otra historia. Los dos, dentro de la habitación, a solas, con calma…. maravilla pura. Pero eso no quita, que el resto del tiempo sea una constante lucha de poder por ver quien puede más. Por eso es mejor alejarse si quieres proteger tu corazón.

Si quieres que todo vaya sobre ruedas, quédate con Sagitario. Él/ella siempre respetará tu espacio, tu libertad y tu opinión. Pasará de ti, es obvio, Sagitario es demasiado libre como para andar controlando a quien sea, pero no te juzgará. Es un loco aventurero, como tú. Y eso te pega muy fuerte y te hace desear muy pero que muy alto.