Es bien bonito cuando tienes la oportunidad de ver lo que hay debajo de la piel. Hay signos que tienen un alma resplandeciente, de esas que te roban suspiros con sólo verlas pasar. Los llaman valientes, son los que andan por ahí sin un caparazón. Los que segregan sensibilidad y encienden una chispa. No necesitan máscaras, necesitan a alguien que se atreva a saborear la vida con tantas ganas como si en realidad no tuviera tragos amargos. Los que te embriagan en el buen sentido, ¿quiénes son? Estos son los signos que encienden una chispa en tu alma al verlos pasar:

1.- Leo 

Leo es el ser que hace que sus pasos se escuchen fuerte, es quien se roba tu atención porque inspira confianza. Saben que son un encanto y no tienen miedo en recibir elogios, les gusta que valoren lo mucho que se esfuerzan. Tal vez para algunos sean arrogantes, pero para otros son el impulso que necesitan. Leo es así, amigable, divertido, es quien te invita a disfrutar del niño que hay en tu interior. Tenerlos cerca es sinónimo de brillo por montones, es quien adorna la oscuridad y que nos recuerda que aún con lágrimas la vida siempre vale la pena. 

2.- Aries 

Aries es así, una energía llamativa, con olor a riesgo, de las que te hacen latir el corazón, pero te calman el alma. Aries es una combinación de intelecto y aventura, que te cautiva con cada palabra que emite. Es quien tiene la audacia de entusiasmarte, quien no le teme a lo nuevo, saben cómo hacer que cualquiera se sienta cómodo, aunque apenas lo conozcan. Es quien no necesita esforzarse para ser atractivo, porque su belleza va más allá de lo superficial, no hay quien pueda resistirse a tanta determinación, pasión, a esa sed esperanza y ganas de no bajar la guardia. 

3.- Géminis 

Géminis es ese pedacito de luz impredecible, en realidad nunca sabes qué tan grande llegue a brillar, pero cuando lo hace te llena de buena vibra. Es como un imán de los bonitos, de los que reparan, de los que invitan a disfrutar de lo que realmente eres. Géminis no conquista por su físico y vaya que es atractivo. Pero es su mente la que te atrapa, la manera en que honra la intelectualidad. Géminis enciende chispa en tu alma porque tiene un ingenio que nunca para. Es el tipo de persona capaz de pintar con un montón de colores tus días grises. Es un alma vieja, de las interesantes. 

4.- Sagitario

Obvio que Sagitario es uno de los signos que encienden una chispa en tu alma al verlos pasar. Detrás de un ser extrovertido y viajero, se esconde un alma tranquila, de esas que tienen un sentido del humor único, de las que hacen que te duela el estómago de tanta carcajada, pero también de las que se ponen serias cuando tienen que limpiar lágrimas. Sagitario es quien tiene el valor de ver tu lado bueno, es quien te anima, te llena de vida, te enriquece la mente. A menudo pueden parecer un poco fríos porque no se enganchan, no es que no le pasen cosas malas, es que prefieren aprender la lección. Llorar un par de días y seguir adelante. Esa es la esencia de Sagitario. 

5.- Libra  

Libra es la persona con la que tendrás un lazo tan profundo, que posiblemente cuando pienses en este signo suspires sin darte cuenta. Y es  que llega un momento en el que le cuentas todo, esas cosas que te aterran, las que te hacen llorar, las que te rasgan de dolor. Libra es quien te envuelve con su encanto, con la lealtad en sus conversaciones, con el calor de sus abrazos. Es sinónimo de cordialidad, de amor, te recuerda que tu alma puede vibrar tan bonito como la suya y ahí es cuando te atreves, cuando saca lo mejor de ti y agradeces que sea parte de tus días. 

6.- Escorpio 

Escorpio es el alma hechizante, la que no está aquí para cumplir con las expectativas de nadie, la que lucha contra los prejuicios y la que simplemente decide ser parte de tus días. Es un signo reservado, son pocos los que llegan a conocer su misterio, pero cuando lo hacen se pierden entre tanta risa, tanta adrenalina, tanta felicidad. Escorpio goza poniendo una pizca emocional a todo lo que hace y ahí es cuando no puedes dejar de verle. Es el tipo de alma que te invita a querer descubrirla, que tiene un lado tan honesto, que no hay lugar mejor en este planeta.