Hay signos más atrevidos que otros, eso lo sabe todo el mundo. Cada uno de nosotros tiene una personalidad muy marcada que nos lleva a hacer ciertas cosas u otras. Hay personas muy reservadas que no se atreven a hacer nada, viven más cómodas esperando a que los demás tomen la iniciativa y que decidan por ellos, pero hay personas que no tienen ningún miedo en dar el primer paso e ir a por todas. Si quieres saber cuales son los signos que no tienen miedo a romper el hielo, solo tienes que seguir leyendo:

ARIES

Aries no tiene ningún tipo de vergüenza, no le da miedo romper el hielo porque sabe que tiene una personalidad arrolladora. Sabe muy bien cómo aprovechar cada oportunidad para lanzar el anzuelo y pescar a sus presas. Su personalidad entusiasta le permite dar el primer paso sin parecer una persona desesperada, y lo sabe. Se niega a sentarse y esperar a que la persona que le gusta se acerque a él, prefiere agarrar la vida por los cuernos y tirar para adelante. Aries no tiene miedo de nada. 

TAURO

Tauro parece una persona muy reservada, de hecho, lo es, pero no tiene ningún miedo de comunicarse cuando alguien le interesa de verdad. No es una persona que se deje llevar demasiado por sus emociones, se toma su tiempo antes de tomar cualquier decisión para asegurarse de que el paso que está dando es el correcto, pero no tiene ningún miedo a arriesgar y romper el hielo porque sabe que hay oportunidades que solo pasan una vez en la vida. Si decide que la persona que le interesa vale la pena, su tiempo y todo su esfuerzo, no le importará en absoluto dar el primer paso. 

GÉMINIS

Géminis es esa típica persona que de primeras parece que huye del compromiso, pero nada que ver, no tiene miedo de entablar una conexión especial con alguien, es más, le encanta. Tiene la capacidad de sentir en tan solo un segundo si la persona con la que está hablando es alguien en quien podría estar interesado, en más de un sentido. No tiene miedo a romper el hielo e iniciar el coqueteo o incluso invitarle a salir. Lo único que espera Géminis de los demás es que sepan seguirle el ritmo. Géminis es de esas personas a las que le gusta vivir el momento y por eso odian perder su valioso tiempo con personas que no son capaces de comprenderle ni seguir su estilo de vida. 

LEO

Leo es la típica persona que puede ir en cualquier dirección porque puede. Le gusta mucho que le persigan y que le hagan halagos, pero también se siente motivado a obtener lo que quiere y lucha como nadie por conseguirlo. Si alguien le gusta de verdad, no tiene ningún problema en romper el hielo y sacar todas sus armas de seducción a la luz. Le gusta mucho llevar su ritmo y por eso no le gusta esperar demasiado a que la gente dé el primer paso. Le gusta que vayan detrás de él, pero a la hora de la verdad prefiere ser él quien marque el ritmo que quiere llevar y por eso no tiene ningún miedo a dar el primer paso. 

SAGITARIO

Sagitario disfruta mucho con la persecución, le encanta dar el primer paso porque le gusta ver las caras de los demás con cada cosa que hacer. No para de bromear para hacer reír a esa persona que tanto le interesa. Hace todo lo posible para que se produzca una conexión especial, no quiere perder ninguna oportunidad y por eso siempre da el primer paso. Es una persona muy segura de sí misma por lo que no tiene miedo a un “no” como respuesta. Si Sagitario está interesado de verdad, no pierde ni un solo segundo, va al grano como siempre ha hecho para asegurarse que la persona que le gusta acabe en sus brazos de una manera u otra. 

CAPRICORNIO

Capricornio tiene demasiadas cosas que hacer como para esperar a que alguien se les acerque. Es una persona que suele dar una buena primera impresión, pero prefiere ser él quien rompa el hielo cuando alguien le gusta para así sorprender a esa persona y dejarla con la boca abierta. Capri es una persona muy ocupada y pasa olímpicamente de estar perdiendo el tiempo. Si alguien le interesa no se anda con tonterías, va directo al grano y le dice todo lo que piensa, no se le da bien hablar de sus sentimientos, pero prefiere intentar abrirse que estar miles de años esperando a que alguien dé el primer paso por él.