Dicen que hay amores que duran para siempre, aunque no se besen, no se toquen, no se vean. Amores que se llevan en lo más profundo, en los secretos de tu memoria. Son los mismos que un día te hicieron sentir de todo, signos que se atraen muchísimo pero a la larga no siempre funciona. Llegan a tu vida como una llamarada, te cambian en segundos, pero cuando empiezan a convivir todo cambia, parece que lo que parecía amor a primera vista, se convierte en una pesadilla. Veamos…

Aries 

El signo con el que Aries se puede perder con una sola mirada es Géminis, la atracción entre los dos parece sacada de una cinta romántica, cuando se encuentran lo quieren todo juntos. Simplemente la energía que desbordan se roba las miradas, son un cúmulo de creatividad dispuestos a conquistar sus sueños. Estar juntos es sinónimo de pláticas infinitas, las ideas fluyen y el aburrimiento no es un invitado. No obstante, al pasar el tiempo es posible que caigan en la rutina, esa chispa inicial empieza a disminuir y la relación se vuelve un tanto forzada. Así que ambos se empiezan a sentir fuera de lugar y finalmente rompen. 

Tauro 

La persona que es capaz de atrapar el corazón de Tauro a la primera es Libra, el encuentro entre estos dos signos es mágico, viviendo esa sensación en la que parece que conoces de toda la vida a la otra persona, dos almas deseosas de entregarlo todo. De pronto, la vida se vuelve más sencilla y empiezan a vivir momentos en los que la satisfacción se vuelve su mejor compañía. Libra es la ternura, los dos equilibran muy bien cuando se trata de honrar el amor. No obstante, llega un punto en el que Tauro se vuelve demasiado práctico, lo que hace que Libra se sienta bastante incómodo y ahí es cuando las dudas se hacen presentes, ¿realmente fue la mejor decisión? Tal vez lo suyo sea simplemente atracción. 

Géminis 

Hay un signo por el que Géminis se derrite, simplemente no puede controlar su respiración cuando lo tiene cerca. ¿Signos que se atraen muchísimo pero a la larga no siempre funciona? En este caso, Géminis parece que está listo para entregar todo, se pone en la palma de su mano cuando se encuentra con Capricornio. Es un encuentro en el que la admiración, la pasión y la motivación, también son invitados. Capricornio es quien llega a la vida de Géminis con toda la intención de la formalidad, se pierde entre su encanto natural, en la manera en que Géminis vive como si no hubiera un mañana. Sin embargo, con el paso del tiempo eso puede hacer que Capricornio pierda el equilibrio y ahí es cuando los problemas se hacen presentes, necesita más estabilidad y consistencia, lo que es complicado para un Géminis, odia la rutina y el aburrimiento. 

Cáncer 

Cáncer es el signo más tierno que cualquiera se puede encontrar en su camino, es muy entregado en general, porque le gusta ayudar y proteger. Sin embargo, cuando un Sagitario decide ser parte de sus días, simplemente lo cautiva. Cáncer se pierde de amor por la manera tan extrovertida, encantadora y social, con la que Sagitario va por la vida. Sagitario no para, siempre quiere más y está listo para volar lo más alto que pueda. Esto se vuelve emocionante para Cáncer, porque no se siente reprimido a la hora de mostrar sus sentimientos. No obstante, con el paso del tiempo se da cuenta que Sagitario no siempre quiere algo serio y Cáncer busca estabilidad, algo que le haga honor a la palabra hogar. 

Leo 

¿Signos que se atraen muchísimo pero a la larga no siempre funciona? Pues a Leo le pasa con los encantos de Sagitario. Cuando estos dos signos se encuentran es sinónimo de pasión, aventura y muchas ganas de vivir los momentos. Dos almas que parecen conocerse de vidas pasadas, la afinidad es tanta que se les va el tiempo cuando están juntos. Empiezan a planear y llevar a cabo, porque no conocen de límites cuando quieren conseguir algo. El problema es que con el paso del tiempo Sagitario puede llegar a ser un poco hiriente con los sueños de Leo, así que una vez que daña su ego, la relación se empieza a romper. Ahí es cuando descubren que necesitan mucho más que toda esa química para seguir juntos. 

Virgo 

La persona que tiene el don de venir a interferir en la practicidad de Virgo, sin duda, es Piscis. Cuando los ven por ahí andando juntos simplemente es como ver a la pareja perfecta, son la prueba de que los opuestos se atraen de una manera muy intensa. Piscis llega a la vida de Virgo, para enseñarle lo que es amar sin miedos, con un toque de ternura y de una forma incondicional. El problema es que cuando sus temperamentos negativos se hacen presentes todo cambia. Virgo tiene cambios de humor cuando las cosas no salen como él quiere y Piscis puede llegar a ser demasiado soñador para Virgo. Virgo necesita estabilidad, mucho más que palabras bonitas para seguir en una relación. 

Libra 

Libra puede llegar a ser la persona más romántica de todo el zodiaco, la que es capaz de demostrarte lo que es un amor sin ataduras, pero muy leal. Esa es la razón por la que cuando Géminis se atraviesa en su camino pierde el piso en cuestión de segundos. Libra ve a Géminis como un alma inspiradora, libre y con ganas de saborear la vida. Son dos románticos naturales dispuestos a darlo todo, pero con el paso del tiempo se apaga la chispa. Géminis se pierde entre sus pensamientos, sus cambios repentinos y Libra no puede con tanto, necesita más estructura para sentirse en paz, de lo contrario se marcha. En este caso los signos que se atraen muchísimo pero a la larga no siempre funciona son Libra y Géminis.

Escorpio 

El signo temerario, misterioso, sexy y que puede conquistar a cualquier otro que se atraviese en su camino, Escorpio, se pierde cuando Aries llega a sus días. Simplemente queda hipnotizado ante la forma riesgosa en que Aries va por la vida. Su relación es un desespero por amar la naturaleza, por agregarle pasión a la relación. Son sensibles, pero también demasiado impulsivos, lo que puede convertirse en algo poco sano. Aries es dominante, le gusta tomar la iniciativa y eso no encaja muy bien con la personalidad de Escorpio, quien tiene un carácter fuerte y detesta que le digan qué hacer, al final ninguno cede. 

Sagitario 

Hay otro signo que no puede resistirse ante la forma de ser de Aries, nada menos que Sagitario. Aries se vuelve tentación, ese amor que le hace perder el control y ni siquiera se da cuenta. Su encuentro es sinónimo de dominio, se enamoran de una forma acelerada, como si no hubiera un mañana. Los dos disfrutan de las emociones fuertes, son sociables y tener amistades se les da de forma natural. No obstante, llega un punto en el que la relación comienza a enfriarse, sobre todo, cuando Aries muestra su temperamento, no es alguien que se deje dominar y mucho menos que ceda el control, necesita sentir que lo tiene todo en sus manos o se marcha. 

Capricornio 

Detrás de una personalidad consistente, trabajadora y amante de la perfección, se esconde un signo que no puede con el encanto de Géminis. La razón por la que se pierde el uno por el otro, es porque realmente son muy opuestos, dos personalidades como el agua y el aceite. Al principio parece divertido, el toque de adrenalina que ambos estaban esperando, pero con el paso del tiempo la relación comienza a desgastarse. Capricornio empieza a ponerse demasiado serio y Géminis no le toma importancia, así que se forma una enorme brecha de la que al final no pueden salir. Estar juntos ya no es tan divertido. 

Acuario  

¿Signos que se atraen muchísimo pero a la larga no siempre funciona? Otro signo que no puede evitar perderse en la forma de ser de Aries, es Acuario. Cuando un alma dominante y otra distante se encuentran simplemente demuestran que el amor no entiende de razones. La atracción entre ambos sobrepasa los límites, es sinónimo de fuerza, de espíritu, de ganas de amarse hasta el amanecer. Lo bueno es que ambos son intelectuales y no tienen problema en conectar a un nivel profundo. Lo malo es que llega un punto en el que Aries quiere controlar a Acuario y ahí es cuando este último se marcha, porque detesta las ataduras, no quiere estar con alguien por obligación. 

Piscis 

Si tuviéramos que elegir al signo que pone a temblar a varios signos, sin duda, pondremos a Aries. Pues, también es experto en conquistar el corazón de Piscis. Cuando estos dos signos se encuentran le hacen honor a la intensidad que se puede derrochar durante el enamoramiento. Una combinación muy fuerte, entre ternura y poder. El problema es que Aries no entiende la parte compasiva de Piscis, se desespera y quiere que cambie. Ahí es cuando Piscis piensa que Aries es demasiado egoísta para su gusto, empiezan los problemas y simplemente la relación se enfría. Ninguno de los dos piensa cambiar su forma de ver la vida.