El alma necesita llorar, hacerlo no es de débiles, es tener el valor de tomar aire, abrazar la herida y continuar. Llevamos una carga de la que no hablamos con nadie, que se hace presente justo cuando tocan nuestra sensibilidad, lágrimas contenidas. Por ello, hay signos que terminan en un mar de lágrimas con una película triste. No son exagerados, son sensibles y tienen intensidad en cada poro. 

Aquellos que lloran con las películas son a los que no les da miedo seguir sus instintos, los que tienen el don de ponerse en los zapatos de los demás, nacieron con empatía en la mirada. Esa es la razón por la que pueden conectar a un nivel profundo, incluso con melodías, su sensibilidad es única. De hecho, son las personas que cuando se enamoran se entregan sin máscaras. Ellos son: 

Géminis 

Detrás un alma creativa, entusiasta, intelectual y con una inteligencia emocional que no se compara con nadie, se esconde un ser capaz de romper en llanto con una película triste. Pese a que Géminis tiene fama de hacerle honor a la frialdad, cuando en verdad se entregan lo hacen de una forma excepcional, les gusta amar profundamente y no entienden de grises a la hora de dar el corazón. Géminis tiene sensibilidad en cada poro, pero son pocos los que llegan a conocer ese lado, porque es muy meticuloso cuando decide quién será prioridad en la lista de su vida. Puede que Géminis se haga fuerte cuando las lágrimas se hacen presentes, pero llega un momento en el que ya no puede más. Ahí es cuando te das cuenta que estar a su lado es una bendición. 

Cáncer 

Cáncer, el signo que expresa sus emociones desde las entrañas, pero, a veces, las calla, hace como que no pasa nada y ahí en los secretos de su memoria van creciendo poco a poco. Cáncer es muy sensible, tiene el don de la solidaridad, nació para darle la mano al otro, así que todo lo que sucede a su alrededor le afecta de forma exagerada. No es rencor, es que necesita mucho tiempo para sanar una herida, sobre todo, cuando no le cuenta a nadie sobre el tema. Así que en el momento menos pensado se rompe y puede proyectar su dolor en la trama de una película triste. 

Libra 

Libra, es el abrigo que siempre tiene las palabras precisas para reconfortarte cada espacio del alma. Su gran corazón hace que brille entre el resto, por más que intente ser un signo cruel le gana la parte bondadosa. Para que Libra sienta sentimientos negativos por alguien, es porque realmente le lastimó de una forma imperdonable. Libra no juzga, hace lo que esté en sus manos para entender ambos lados de la balanza. Es la persona que, a veces, llora en silencio y que no se atreve a decir que las cosas no están saliendo como esperaba. Esa es la razón por la que descarga todas las emociones en la historia de una película y ahí es cuando le ganan las lágrimas. 

Sagitario 

Aunque no lo creas, Sagi también es uno de los signos que terminan en un mar de lágrimas con una película triste. De espíritu temerario, enérgico y explorador. Sagitario es la persona que llega y causa revolución en la vida de cualquiera, es quien siempre tiene sed de saborear todo a su alrededor. Puede que a simple vista no te imagines que sea de los que terminen llorando con una película triste, pero tienen un lado noble que hace que compartan los sentimientos con el del al lado. Sagitario probablemente no va hacer un escándalo cuando la escena se clave en su corazón, pero bajará la mirada lentamente mientras las lágrimas navegan por su rostro. Es un alma que te envuelve, su libertad te invita a valorar a las personas y no aferrarte a ellas. 

Piscis 

Piscis, es el signo más reservado del zodiaco, pero el que está más dispuesto a entregarlo todo por la otra persona. Es quien va por la vida con una coraza, pero una vez que te permite ver su lado romántico y soñador, simplemente te atrapa. A Piscis le gusta ponerle un toque dulce a todo lo que lo rodea, pero cuando se trata de sucesos trágicos, su ser se rompe en mil pedazos. Piscis es quien no puede evitar sentir el dolor del otro, tiene una capacidad increíble para apropiarse de las vivencias y es por ello que al ver una buena historia se pierde, puede quedarse en silencio, pero las lágrimas caen por todo su rostro.