Para que Piscis de el paso y arriesgue para apostar por el amor, no hace falta suplicarle ni tampoco hace falta esperar mucho tiempo, porque Piscis lleva la pasión corriendo por sus venas SIEMPRE y porque no puede decir que NO a una buena historia de amor. Ahora bien, Piscis no apuesta por cualquiera porque en ese sentido si que se posiciona como una persona selectiva (lo cual es obvio, porque no todo el mundo tiene derecho a entrar en la vida del pececito) y con bastantes filtros a cumplir para poder llegar a su corazón. Si no se cumplen la mayoría de ellos, no hay hueco en el corazón de Piscis que valga. Fácil y sencillo. 

Para Piscis, el amor es algo así como el aire para respirar… Es una persona muy presumida, emocional, expresiva y dinámica. Coqueta como nadie, pero no en exceso, siempre creando un hilo de misterio y una atmósfera muy mística. Piscis necesita conectar emocionalmente con las personas y en el amor mucho más todavía… Obviamente jamás dirá que tiene el mejor carácter del mundo, pero es como es y no va nunca con malas intenciones, y lo que busca en el amor es algo muy parecido, a alguien que sea natural, que no se corte y sea como realmente es, pero que tenga buen corazón…

En el fondo, Piscis siempre se promete a si misma/o que va a ser fuerte y que no va a apostarlo todo por la primera persona que le diga cuatro cosas bonitas y que le prometa la luna y las estrellas…

Hay veces que lo cumple y otras veces, se deja llevar y llevar (cosa que es mala para Piscis, porque cuando se deja llevar a ciegas se mete en dramas) pero lo que Piscis quiere es encontrar a alguien que sea buena persona. Es que en realidad, lo demás le da mucho igual, porque si conoce a un corazón puro y bondadoso, apostará por el a muerte, porque a Piscis al final le importa una mierda lo que tengas, lo que te falte, tú personalidad o tus peculiaridades… Lo que el pececito valora como nadie, es el interior, el sitio perfectamente imperfecto donde se esconde la mayor belleza. Ahí, apuesta sin pensarlo. Que viva el amor y que vivan los peces enamorados.