Tauro no se entrega a la primera, le cuesta hablar de sus pensamientos, sus miedos, sus tristezas, sus alegrías. Tauro se exige a cada minuto, no nació para conformarse y aunque a veces por la costumbre les cueste decir adiós, cuando es necesario poner un punto final lo hace con todo y dolor. Tauro ama con toda el alma, besa lento y ríe sin control. 

Es un signo que le hace honor al amor y a la pasión, cuando alguien se apodera de su corazón es sinónimo de magia, le gusta entregarse de verdad. No le teme a los finales, porque vive cada momento y es leal. Tauro es de esas almas viejas que todavía creen en un amor para toda la vida. 

Tauro ama con toda el alma 

Para Tauro no existe eso de los amores insípidos, le gusta disfrutar de los detalles, los guarda en su memoria y por lo mismo los vuelve inolvidables. Tienen el don del romanticismo y la sensualidad con la misma intensidad, así que lo mismo te llenan de placer con un beso alocado que otro sereno. 

Tauro es inquebrantable cuando se trata de defender lo que ama, le gusta que su pareja se sienta segura y amada, eso es gracias a Venus el planeta que tiene el control de los sentimientos y el placer. Es por ello que Tauro es muy de sentir, le gusta recorrer cada espacio de su pareja, para ellos no es más que arte. 

Pese a todo eso Tauro siempre usa la razón, no es su corazón quien lo gobierna. La inteligencia está en cada uno de sus pasos. Es un signo que prefiere las relaciones sanas y duraderas, antes que una noche de pasión. Siempre están en busca de la estabilidad, son muy organizados y cuando hay caos en su vida no se sienten cómodos. 

Tauro es un signo de Tierra, es por eso que antes de cualquier cosa reflexiona, no se toma las cosas de forma impulsiva. Si hay alguien que tiene el control de todo, ese es Tauro. Tauro es amor, comunicación, pasión, complicidad y muchas ganas de amar, de dar el sí y apostar por esos amores que quieren terminar juntos hasta su último suspiro. 

Tauro ama con toda el alma porque no conoce otra forma de hacerlo. Porque sabe que en esta vida vino a gozar, que sólo hay una. Por eso ríe sin control, por eso llora hasta el amanecer pero despierta con más ganas. Por eso perdona, porque no tiene tiempo para guardar rencores en su corazón. 

Tauro besa lento, porque sabe que las cosas buenas se disfrutan, así como el vaivén de las olas, el atardecer, los granitos en la arena, el café por las mañanas, la brisa, su canción favorita, un buen postre. Tauro no se acelera, no tiene razones para hacerlo, pero sí para disfrutar cada paisaje a su alrededor. Así es Tauro.