TAURO Y LA ANSIEDAD

Muchas veces eres incapaz de controlar esa ansiedad que te sube por todo tu cuerpo y te hace actuar de manera extraña, eres incapaz de controlarla, incapaz de frenarla. Y es que, cuando por fin empiezas a confiar en alguien, con todo lo que te ha costado, empiezas a tener miedos.

A pesar de que lo das todo de ti para que las cosas funcionen, siempre tienes en tu cabeza el miedo a que puedan fallarte, a que puedan cagarla contigo, a que te hagan daño.

Es complicado, tu mente es complicada, y tú lo sabes y a veces te castigas por ello.

Puedes enfermarte de celos en un momento dado, es fácil que jueguen contigo en ese tema y, aunque sea de broma, a ti te duele todo demasiado. Y empiezas a desconfiar de nuevo. Ese es el problema, contigo esos juegos no Tauro, pero quien no lo sabe piensa que sólo es una broma y que se te acabará pasando. No Tauro, tratar de enfermar a tu mente puede ser peligroso, aunque sólo se trate de un juego sin mala intención. Porque tu mente se enferma Tauro, tu mente empieza a malpensar.

Contigo todo tiene que ser puro desde el principio, contigo no hay segundas oportunidades, y aunque las haya, nada podrá volver a ser como antes. A ti la desconfianza te crea mucha ansiedad, pero sobretodo, el haberlo dado todo, el haberte abierto de verdad, el haberte entregado sin condiciones, y por desgracia, el haber fallado otra vez. Porque sientes que has fallado, sientes que vuelves a ser el idiota iluso enamorado… Y eso es lo que por dentro te hace más daño… Respira, descansa, y trata de no tomarte nada tan en serio, ni siquiera algo tan importante para ti como es el amor.