Cada uno de nosotros tenemos algo en nuestra forma de ser que según los días puede ser una virtud o un defecto. El equilibrio siempre es lo mejor. Cuando la balanza se inclina hacia un lado o hacia el otro puede hacernos ángel o demonio. En algunos signos va por días o por épocas: o están genial o están insoportables. En otros signos, en los más cambiantes, a veces es en el mismo día. Y nos volvemos locos intentando entenderlos. Pero cuando se quiere a alguien, todos sabemos que es en lo bueno y en lo malo. Así que crucemos los dedos: disfrutemos lo bueno y confiemos en que la parte mala pase pronto. Y ahora, conoce cuál es tu parte oscura que también es tu parte luminosa según tu signo.

Aries

En Aries, su fuerte carácter y su iniciativa le hacen ser un líder nato. Nadie como Aries para tomar decisiones y ponerles en marcha, con firmeza. Quienes tienen a un Aries al mando, nunca se quejan porque saben que están en buenas manos. Y si todo sale bien, Aries dirá que es mérito de todos. Y si todo sale mal, Aries asumirá las culpas el primero. Sin embargo, hay día que Aries peca de impaciente y actúa movido por las ganas de hacer algo ya, da igual como salga. Y si no sale bien, se vuelve loco, se enfada y llueven los reproches para todos. Cuando todo se calma, Aries sabe pedir perdón y lo hace con tanto inocencia que es difícil no darle un gran abrazo.

Tauro

Tauro, para ti es importante rodearte de personas en las que puedas confiar. Si te tomas tanto tiempo en considerar a alguien un amigo, es precisamente porque no quieres equivocarte. Quizás pueda parecer que vas lo tuyo, ¡pues claro que vas a lo tuyo!. Es tu vida y eliges tú, faltaría más. Y no sueles equivocarte. Pero ay cuando te equivocas. De pronto tu virtud se transforma en un defecto. Ese lado amable, ese amigo de sus amigos, esa persona generosa se vuelve inflexible, y da igual que sea con alguien a quien quiere tanto. Tauro pasa del blanco al negro, y no tiene miramientos. Ha dicho que no, y es que no. Y las lágrimas de quien sean le resbalan. Dale tiempo si crees que tienes razón porque Tauro es duro pero su gran corazón sabe cuando debe ceder.

Géminis

Con Géminis siempre es todo muy fácil. A su lado es difícil estar triste porque sabe cómo hacerte reír, tranquilizarte, decirte las palabras adecuadas para ese momento… Por eso Géminis es tan apreciado en casa, por su pareja, por sus amigos o por sus compañeros de trabajo. El problema viene cuando Géminis no está bien, algo que puede pasar bastantes veces por su personalidad cambiante y poco estable. Entonces Géminis también te contagia, pero ahora no de su alegría y buen rollo. Ahora te contagia su bajón, o te cambia los planes en el último momento porque sí, o no te responde como esperabas y te suelta un SÍ o un NO que te dejan pasmado. La buena noticia es que Géminis vuelve pronto a ser el de siempre. El buen rollo vuelve con Géminis. Nunca le dura mucho.

Cáncer

A Cáncer siempre le verás siendo el alma de su familia. En pareja suele ser quien se ocupa de todos los detalles y quien está ahí siempre para lo bueno y lo malo. Con los amigos, Cáncer es quien mejor escucha y quien te abraza fuerte cuando no tiene qué decirte. Con sus abrazos demuestra que puedes contar con él siempre. Y es verdad. Salvo en esos momentos en que se enfada. Y Cáncer cuando se enfada, se enfada mucho. Casi siempre con razón, otras veces no tanto. Pero es que no se puede abusar de su cariño y entrega. Y eso es lo que hacen muchas personas: abusar. Y Cáncer, que siempre se lo toma todo muy a pecho, quiere huir, quiere meterse en su caparazón y que les den a todos. Déjale cuando se ponga así. Y en cuanto asome la cabeza, abrázale. A veces eso es todo lo que quiere para volver a sonreír.

Leo

Un líder nato es aquel que sabe dónde va, cuándo y cómo. Ese es Leo, desde que se levanta hasta que se acuesta. Tú déjale que te guíe porque te llevará a buen lugar y te cuidará siempre. Leo se entrega a los demás y solo pide eso: recibir la misma entrega por parte los demás. Si es un amigo, si es un familiar y ya no te digo lo que espera de su pareja: todo. Pero si le fallas, a Leo le dolerá el doble. Leo siente que siempre da mucho y por eso es tan exigente esperando. Ojo, no quiere que le des mucho sino que le des todo. Y si no lo tiene, salta, y te podrá herir cuando te lo eche en cara. Pero entiéndelo, es el dolor porque le has defraudado, por sentirse engañado porque le dijiste que siempre ibas a estar ahí. Leo se sentirá mal porque confió, o más que eso: lo dio todo por hecho.

Virgo

Virgo sabe cómo hacer las cosas. En su cabeza siempre hay una solución para todo. Cuando le pides algo, obsérvale. Mira su cara, esa media sonrisa encantadora: ya tiene lo que quieres, en su cabeza al menos. Dale tiempo y te lo conseguirá de forma real. Con Virgo no hay que tener miedo a que te falle. Es como un reloj suizo que siempre da la hora en punto, a la milésima de segundo. Pero una vez que le has pedido ayuda, no te quedes con lo que te interesa y le apartes. Virgo sabe como hacer las cosas, de principio a fin. Lo que le molesta es que le busques de forma egoísta, obtengas lo que quieres y salgas corriendo casi sin dar las gracias. Virgo no quiere medallas pero no le gusta que le ninguneen. Y como vayas a lo tuyo con él, se va a pirar. Estás avisado.

Libra

Libra es de esas personas que aunque saben estar solas, les cuesta. Pero porque a Libra le gusta la gente: le gusta estar acompañado, disfrutar de los demás. Libra siempre está encantado de compartir sus cosas, sus consejos, su ropa y todo lo que le pidan. Todo te lo da. Siempre que le busques le vas a encontrar. Y si está ocupado, es capaz de dejarlo o acabarlo antes porque sabe que le necesitas. Pero ojo cuando Libra está sensible, porque todo se le vuelve en contra. Todo el buen rollo se convierte en malo. Libra está tan poco acostumbrado a tener malos días que no los lleva bien. Como quieras ayudarle, aceptará tu compañía pero estará negativo, o abusando un poco del victimismo. Y al rato te dirá que le perdones por ponerse así, que no quiere abusar de tu tiempo… Enternecedor. Para ti y para todos los que queréis a vuestro Libra. No le dejes solo. Verás cómo vuelve pronto a sonreír.

Escorpio

Escorpio tiene un forma de ser dominante. Le pone intensidad a todo, aunque por fuera le veas como alguien calmado. Su mente es potente, y su corazón ya ni te cuento. Escorpio nunca hace nada a medias: si le buscas le encontrarás para siempre, no para un rato. Si le pides ayuda, te la dará pero querrá saber para qué. Si quieres su opinión, le tendrás que escuchar te guste o no lo que tenga que decir. Cuando se enfada, Escorpio tampoco lo hace un poco. Cuando se enfada es una bola de fuego que arrasará todo lo que se encuentra por delante. Y cuando todo pase vendrá lo peor. Escorpio tendrá rencor y tardará en volver a ser el de siempre. Estará entre triste a ratos y rabioso otra. Pero volverá contigo porque si te eligió en su vida es porque le importas. Y no querrá perderte. Seguro.

Sagitario

Sagitario sabe siempre lo que hacer. Cuando está con alguien, siempre es quien propone planes y quien mantiene la llama viva. Con los amigos sabe dónde llevarles para que se lo pasen bien. Sagitario siempre ha estado en muchos sitios, conoce a mucha gente y le han pasado muchas cosas. Pero a Sagitario no le gustan los problemas. Le contrarían mucho. Y a veces para solucionarlos los pasa por encima. Como si pasando de ellos se fueran a solucionar. Cuando vienen mal dadas Sagitario opta por hacer lo que sea más rápido, sin pensar mucho si es lo mejor. Sigue siendo optimista pero su optimismo ahora significa: no pasa nada, no le demos muchas vueltas que es peor. Y eso no siempre funciona. A veces la caga, y bastante. Pero Sagitario sabe escuchar si sabes como hablarle. Hazle ver en lo que se ha equivocado. Con muy buenas palabras, no le regañes porque entonces no dará su brazo a torcer.

Capricornio

Capricornio sabe lo que quiere y cómo conseguirlo. Todo el mundo acaba pidiéndole consejo o queriendo trabajar a su lado porque saben que nunca se equivoca y se lo curra como el que más. Con su pareja maneja la relación. La otra persona confía en su forma de hacer las cosas, controlar los gastos, organizar los planes… Capricornio hace todo pensando en él pero pensando al mismo tiempo en los suyos. No se deja a nadie atrás. El problema es que a veces se equivoca o no está acertado, pero no admite discusión. No, no y no. Él sabe, quiere que se le deje hacer. Y se cierra en banda en no querer ceder, ni hablar ni nada. Un muro. Se ralla en seguir adelante con lo que tenía pensado. Y hasta que se de cuenta, seguirá. Solito, porque encima no acepta consejos de ningún tipo.

Acuario

Para alguien como Acuario que lleva toda la vida sintiéndose muy diferente a los demás, es fácil estar solo. Pero en su soledad, acaba siendo alguien tan independiente que da envidia. Los retos son un regalo para Acuario. Con su mente Acuario ya se siente bastante bien, y a veces ve a los demás débiles con sus dependencias. Les paga con la misma moneda: ellos le apartaron por raro, pues Acuario ahora les aparta por tontos. En esa guerra, Acuario puede acabar mostrando demasiada frialdad y desapego. Y si por dentro quiere a alguien, se lo sabe guardar porque no le da la gana mostrar nada. Como si ahora le tocara a él dominar la situación. Pero Acuario, sabes que al final tienes un corazoncito que necesita a los demás. Vas a ceder, y lo saber. Pero porque con tu inteligencia has entendido que eso es lo mejor.

Piscis

Cuando estás con Piscis siempre tienes la sensación de que sabe más de ti de lo que imaginas. Y tú no se lo has contado pero Piscis sabe, intuye, te observa… Parece que ha vivido mil vidas y es sabio que te mueres. A Piscis se le da bien todo. Y cuando te cuenta algo, capta tu atención de inmediato. Todo eso cuando Piscis está bien. Cuando está más desanimado, te contagia su tristeza. Es magia que tenía y te llegaba se transforma en un imán ahora que lo que te lleva es a impregnarte de su mal rollito. Y lo peor es que Piscis está tan acostumbrado a sus bajones que no hace nada por salir de ahí. Espera que pasen y ya está. No te enfades con Piscis por todo eso. Cuando la realidad es muy dura, Piscis necesita pasar, dedicarse a soñar con lo que es más bonito y dejar que todo pase. Piscis nunca se aleja mucho tiempo. Espera y verás.

2020-11-26T13:59:26+02:00