Virgo, por favor nunca te disculpes por ser una mujer tan poderosa. Eres la excepción de la astrología, eres quien decide caminar de puntillas porque tienes miedo de que alguien llegue a tu vida sólo para romperte el corazón. Hace mucho que dejaste de creer en los cuentos de hadas, eres fuerte, no quieres que ningún superhéroe llegue a tu vida a salvarte. Sabes lo que vales, sabes que tu determinación no es para cualquiera y la verdad que es mucho mejor cuando esas personas deciden marcharse por sí solas, porque sabes que no estás aquí para reparar la vida de nadie, ya bastante complicado es enfrentarte a tus propios demonios, como para intentar dominar los del resto.

Eres valiente, inteligente, eres perfeccionista. Por favor, deja de pedir disculpas por lo valiosa que eres, no tienes que adaptarte a las exigencias de los demás. Qué más da si te llaman aburrida, si mientras estás trabajando por un proyecto a futuro los demás te critican por no salir a disfrutar de un par de copas. Que te digan como se les antoje, que te digan fría, obsesiva y ansiosa. La vida es una, como para perder el tiempo aclarando opiniones, ¡que piensen lo que se les antoje! A final de cuentas es mejor así, trabajar en silencio, sin que nadie se dé cuenta y saboreando el éxito en privado. Deja que piensen que ya no puedes más, que te envidien, que hablen, tú enfócate en lo mucho que vales.

Y sí, existirá gente que te llame engreída, que te señale de falsa, que te juzgue por todo lo que haces y por lo que no haces también. Déjalos que se alejen de la verdad y que inviertan su tiempo en querer lastimarte. Toma cada una de sus piedras para levantar el castillo más grande, el que tarde o temprano terminará callando ese montón de bocas. No pidas disculpas por tu brillo, por no necesitar a un superhéroe que te solucione la vida. Tienes amor propio, aférrate a eso, demuestra que con eso puedes conquistar cada rincón que se te antoje.

Eres así, el signo que va a paso acelerado, el que piensa en lo que está pasando, lo que va a pasar y lo que ya pasó. Eres un cúmulo de pensamientos insaciables y la vida te ha enseñado que tiene sus altos y sus bajos. Sin embargo, eres grande, así de detallista, así de meticulosa, así de apasionada cuando crees en algo. Eres Virgo, no naciste para darle gusto a nadie, estás aquí para seguir tus convicciones pase lo que pase. Eres un buen oyente, un buen consejero, ese signo que inspira en todos los sentidos, no dejes que te hagan daño comentarios de gente que apenas y te conoce. Confía en ti, porque eres de las personas más leales que hay en este planeta y mientras haga todo aquello en lo que crees todo va a estar bien.

Virgo no necesitas un superhéroe, porque amas planificar, porque eres tú quien decide escribir lo que sigue en su vida y darle vuelta a la página si es necesario. Eres el tipo de persona que derrocha tranquilidad, comodidad, estabilidad y quien decide seguir la lógica, eso es lo que te hace diferente del resto. Mientras te sigas exigiendo de esa forma que el mundo ruede, porque son tus propias expectativas en las que tienes que creer.

La pasión está en tu ser, pero eso no es sinónimo de perder la cabeza. Está bien que pienses mil veces antes de dar un paso, está bien abrazar tu independencia y decir que no si algo te hace cabrear. Lo tuyo es ser genuino, amar a quien te ofrezca lo mismo que das, no es conveniencia, es aceptar que no estás para recibir migajas de nadie y que en el momento que te des tu lugar el resto te empezará a respetar. Y qué más da si quieres controlar las cosas, si buscas la perfección en todo, si no te conformas.

Qué más da si tus estándares son altos y no piensas bajar la guardia ni por nada ni por nadie. Qué más da si te amas más que a nadie, si pones como prioridad tu autoestima y tu dignidad, ahí es cuando deberías agradecerte, porque a pesar de que muchos han intentado cambiarte a tu antojo te sigues manteniendo firme sin importar lo que pase. Te eres fiel a ti y es algo de lo que muchos huyen, pocos tienen el valor de abrazar sus manías y sus defectos de esa forma y aún así ver el lado positivo de la vida. Porque nadie dijo que sería color de rosa, pero Virgo sabe saborear hasta los momentos amargos y no necesita a nadie para hacerlo.