VIRGO Y LAS RUPTURAS AMOROSAS

Virgo, en un principio, no se lo quiere creer. No da crédito a lo que ven sus ojos y a lo que escucha su corazón.

El descontrol se apodera de su mente y por momentos, se deja llevar por la más absoluta locura “¿Qué paso?” “¿Qué fue lo que le llevó a hacer eso?” “¿Por qué a mí?” Son muchas las dudas que vuelan por la cabeza de Virgo cuando tiene que hacer frente a una ruptura amorosa. Virgo lo pasa muy mal en este tipo de circunstancias, y más aún cuando no obtiene todas las respuestas que debería. Hasta que no descubre toda la verdad, no para. Literal. Sabe que todo pasa por una razón y no parará hasta dar con la verdad que se esconde detrás del temido “lo siento, lo nuestro se ha acabado”. Cuando por fin es consciente de todos los datos, puede darse el lujo de descansar un poco más.

Virgo no mostrará en su exterior todo lo que se le mueve por dentro cada vez que vuelve a ver a esa persona que le hizo tanto daño. A Virgo, le verás sufrir una vez, pero no más. No te dará ese beneficio. No te cederá el gusto de verle mal. Virgo sabe controlar y dirigir a la perfección sus emociones. Gracias a esto, no lleva a cabo todos lo planes malignos que vuelan por su cabeza cuando tiene que enfrentarse a situaciones como esta. Dejar escapar a Virgo, es la mayor estupidez que alguien puede hacer, pero ganarse su enemistad y jugar con su corazón, es cavar tu propia tumba con todo tipo de comodidades.