La incomodidad que te produce el no tener el control de todo lo que te rodea ahora mismo es posiblemente uno de tus temores más fuertes Virgo, el miedo al desorden, a no tener el mando, a que todo fluya y que cambie de la nada…

Eres una persona muy muy observadora Virgo, sobre todo con los pequeños detalles que pasan desapercibidos a ojos de los demás. No te gusta que la gente toque tus cosas, no te gusta que se tomen la libertad por su cuenta y que metan las narices en tus asuntos. Odias que digan algo en tu nombre, detestas estar en boca de la gente sin tu permiso y no puedes con la gente que se cree con el privilegio de meter las manos en tu ida. Ese miedo al desorden en general te genera bastante ansiedad interna Virgo.

Aunque por fuera tengas la calma en cada una de tu arrugas, por dentro te muerdes hasta las uñas de los dedos de los pies, y lo sabes Virgo.

Tu vida va cambiando muy poquito a poco y quieres que todo este bajo tu orden, quieres que sean solo cosas buenas, que no existan imprevistos de última hora… No te preocupes por lo que vendrá Virgo, no te asustes por los cambios que puedan venir sin aviso ¿vale? Y mucho ojito con pagar ese miedo interno que llevas tan en silencio con gente con la que no se merece palabras feas de tu parte Virgo, empatizar por unos segundos al día con quien sepas que se lo merece nunca está de más.

Y no te preocupes mucho por no tener el mando universal y mágico que logra tenerlo todo bajo tu absoluto control Virgo. Lo que tenga que venir, vendrá y que no te busquen el lado oscuro, porque a partir de ahora SÍ que lo encontrarán. Di CHAO al Virgo comedido que se mordía la LENGUA para no explotar y abraza a tu lado más cañero Virgo, porque ser egoísta de manera sana nunca te había sentado tan bien. Brillas, deslumbras y lo partes Virgo, sigue hacia delante y a por todas.