Los demás se alegran de tenerte en su vida, Virgo, porque contigo se sienten seguro. Tus brazos son como un hogar al que acudir cuando las cosas salen mal o simplemente cuando nuestra mente está llena de dudas y no sabemos ni qué hacer. Transmites tanta seguridad desde el primer momento, Virgo, que en cuanto te conocen saben que pueden confiar en ti. Y tienen razón, porque eres una persona súper honesta y leal.

Para ti la sinceridad es algo muy importante y jamás te permitirías ser un hipócrita que no dice la verdad o que la dice, pero a las espaldas de los demás. Eres sincero y por eso la gente te valora y quiere estar a tu lado. Se necesitan hoy en día a más personas como ti, Virgo. A personas sin miedo a decir la verdad.

La gente quiere estar a tu lado para toda la vida porque saben que siempre podrán confiar en ti para lo que sea. Los secretos contigo siempre estarán a salvo, es algo que te llevarás a la tumba con tal de no traicionar a nadie. Para ti, lo peor de podrías hacer es traicionar a alguien. Da igual quien sea esa persona, no te lo perdonarías nunca.

Eres una persona que da apoyo a los suyos, para lo que sea. Eres fiel, Virgo, y sabes que tu misión en la vida es estar ahí en todo momento para la gente que te necesita. Aunque la gente diga que eres alguien frío, en realidad tienes un corazón enorme y la gente que realmente te conoce, lo sabe.

Además, lo mejor de todo, Virgo, es que la gente se alegra de estar a tu lado porque contigo las cosas nunca salen mal. Siempre tienes los planes perfectos, siempre tomas las mejores decisiones, siempre triunfas y la gente quiere triunfar contigo. Debajo de la manga, te guardas un as por si las cosas salen mal.

Tienes en todo momento un plan B que poner en acción cuando las cosas no salen como a ti te gustaría. Pase lo que pase, tú siempre triunfas, Virgo, porque intentas llevar el control de todo lo que sucede. La gente te quiere en sus vidas porque haces todo mucho más fácil. La gente se alegra de tenerte cerca porque contigo todo sale bien.