VIRGO Y LA ANSIEDAD

Piensas demasiado Virgo, siempre lo has hecho y, a veces, todo ese tráfico de información solamente es mierda para ti. Sabes que no está en tu mano solucionar muchas cosas pero aún así, no puedes permitir ver a alguien que quieres estar mal y no poner todas tus armas para que cambie el chip. El problema muchas veces es que te obsesionas demasiado. Y a veces quieres cambiar la forma de ser de personas que no son tan buenas como crees, de personas que prefieren seguir siendo unas cabronas.

Virgo, podrás tener todos los problemas del mundo, podrás ser obsesivo, a veces también compulsivo, podrás tener tus manías particulares, incluso tus supersticiones, pero eres buena gente. Y por todo lo que cargas a tus espaldas te llega toda esa ansiedad que a veces no sabes ni como controlar. Das mucho, estás ahí el primero cuando alguien te necesita, si te llaman, eres capaz de déjalo todo por acudir en la ayuda de esa persona que quieres. Y por desgracia a veces, haces de los problemas del resto los tuyos propios.

Todo eso pesa Virgo, y pesa demasiado…

En el amor, te desestabilizan las mentiras y sobretodo la incertidumbre. Eso de que no te sean claros o no te digan del todo lo que está pasando puede generarte un estrés enorme, un estrés que te haga enfermar Virgo. Tu quieres la verdad de todo, aunque la verdad duela, ya serás tú quien la digiera, ya serás tú quien la asuma. Pero cuando las cosas están en el aire y sabes que además, te están engañando en tu cara, te pones malo Virgo. No lo soportas, eso te hace mucho más daño que cualquier verdad, por mucho que duela. A veces hay que aprender que el mundo no cambia Virgo, a veces hay que aprender que la verdad tampoco cura, que lo mejor es correr un velo y empezar de cero.