Leo es especial, y eso lo sabe cualquiera que haya salido con alguna de nosotras, como buenas reinas del Zodiaco, necesitamos atención, respeto y mucha pasión. Somos inteligentes, creativas, ingeniosas y valientes. Nos atrevemos a llevar la contraria al mundo si sabemos que estamos en lo cierto y siempre pediremos lo que sabemos que merecemos. Por eso muchas veces podemos asustar a los demás en las relaciones. Sinceramente, la manera más rápida de llegar al alma de Leo es sin duda comprender su mente, y no, no será fácil. Antes de salir con Leo deberías saber esto (escrito por una leona):

  1. Somos un poco egocéntricas

Pero ese ego puede lastimarse fácilmente. Es verdad que nos gusta sentir que causamos admiración en los demás, nos gusta que nos elogien, que nos respeten y sobre todo, que nos quieran. A veces intentamos ser el centro de atención sólo porque queremos llamar precisamente eso, la atención de alguien en especial.

  1. Podemos ser demasiado obstinadas

Algunos nos llaman tercas pero nosotras preferimos el término de DETERMINADAS. Cuando algo se nos mete en la cabeza, podemos dejar de lado cualquier consejo, cualquier premonición, incluso aún sabiendo que podemos cagarla. Vamos a por ello. En una relación también habrá discusiones, pero cuando esto pase, intenta hablarlo todo de la mejor manera posible, no esperes que nos calmemos con un “deberías calmarte”, así no funcionan las cosas.

  1. No nos tomamos nada demasiado en serio

Somos muy responsables con lo que sabemos que tenemos que serlo, pero también somos bromistas, sabemos pasar tiempo con nuestros amigos de risas y de buen rollo sin estresarnos demasiado. Y por supuesto sabemos perdonar, incluso también llegamos a olvidar. La verdad es que la vida nos tiene tantas cosas preparadas que no podemos permitirnos gastar mucho tiempo en quedarnos clavados en un punto.

  1. Por favor, la gente que no sepa lo que quiere que se mantenga fuera

No es que nosotras siempre sepamos hacia dónde encaminar nuestro futuro, tenemos nuestras rayadas mentales, a veces no sabemos hacia dónde tirar, qué camino elegir… Y por eso mismo nada funcionaría si tú fueras ese tipo de persona, si tuviéramos que tirar de ti todo el tiempo. No es raro que muchas leonas hayamos dado con este tipo de gente y hayamos actuado como cuidadoras y salvadoras pero créeme, a la larga, eso no funciona. Cuanto más independiente seas y menos pidas, mejor que mejor.

  1. Somos demasiado generosas

Quizás este punto habría sido mejor no ponerlo por aquí, no vaya a ser que se aprovechen… Pero bueno, al final, eso no cambiará nada. Cuando estamos in love con alguien damos TODO. Somos capaces de quedarnos sin nada, hasta de pedir un préstamo si hace falta para poder compartir todo lo que podamos con esa persona que consideramos especial. No miramos el dinero, si queremos hacer algo nada ni nadie nos lo va a impedir. Y así pasa, muchas veces lo gastamos con la persona menos adecuada. Nos damos cuenta más tarde pero incluso con eso muchas veces pensamos eso de “pues que nos quiten lo bailao”. Ya está, no podemos volver atrás así que nos quedamos con que al menos, pudimos disfrutarlo aunque fuera con quien no debíamos.

  1. Nos hacemos más las tontas de lo que somos en realidad

Pues sí, muchas veces por querer saber más y más nos hacemos un poco las tontas, como si no nos enterásemos de nada, pero recuerda, lo vemos absolutamente todo. No seas falso por favor, es algo con lo que nos cuesta mucho lidiar y que nos decepciona mucho. Tampoco intentes sacar provecho de nuestro enamoramiento, aunque hagamos como que no, lo estamos sintiendo todo, lo estamos viendo todo. Ganarse nuestra confianza no será difícil pero una vez que se pierde, no se recupera.