Querido amigo Géminis. Párate un segundo, que queremos comentarte algo. ¿Has pensado alguna vez qué cosas de ti te hacen sentir más orgulloso? Seguro que sí. Aunque lo más probable es que, antes de pensarlas tú mismo, ya te las hayan ido descubriendo todos tus amigos y conocidos. Como nosotros estamos entre ese grupo, nos hemos tomado la libertad de recopilar todos esos comentarios y opiniones para hacer una lista con tus virtudes. Y nos han salido unas cuantas. Aunque, seamos sinceros, ya te lo imaginabas, ¿verdad? Si es que eres muy inteligente… y lo sabes, Géminis, claro que lo sabes. ¿Por qué debes estar orgulloso de ser Géminis?
Géminis, siéntete orgulloso:
• Por tus mil caras. Eso te hace una persona increíblemente interesante, divertida, sociable y llena de experiencias que aportar a cualquier relación.
• Por ser extrovertido y simpático, facilitando el contacto a esas personas más tímidas que, cuando dan contigo, se relajan y sacan lo mejor de sí mismas.
• Porque resultas sorprendente cuando dejas a un lado tu faceta más sociable y superficial para mostrar a alguien profundo, reflexivo y con una enorme capacidad de análisis.
• Porque consigues que tus amigos siempre te perdonen tus cambios de humor, tu ir y venir o tu necesidad de desconectar de todo… vamos, que te perdonan todo.
• Porque aunque tiendes a aburrirte, también sabes darle la vuelta a la realidad para hacerla más interesante. Y, si hace falta, te ríes hasta de ti mismo.
• Porque haces magia inventando excusas que siempre cuelan. Bendito don que te ha salvado de más de una.
• Porque eres un maestro en la coquetería y el juego. Y lejos de enfadarse, los demás solo quieren que coquetees y juegues con ellos.
• Porque quieres aprender de todo, saberlo todo y exprimir cada experiencia de la vida como si fuera la última.
• Porque tu inteligencia es un tesoro: te sirve para aprender, para ganar, para conocer gente, para enamorarte… para todo.
• Porque tienes el don de la palabra. Y hasta cuando callas, de alguna forma te comunicas, transmites y haces sentir cosas.
• Porque eres transparente y sincero. Los demás siempre pueden saber lo que piensas o quieres. Si no lo saben, es porque a ti te interesa guardarlo. Tú controlas el juego.
• Porque cuando buscas el amor, no eres de esas personas que exigen sin dar. Pides inteligencia y diversión, y ofreces eso y mucho más.
• Porque logras, con una simple conversación interesante, que cualquier reunión se convierta en algo especial. Y además ayudas a los más tímidos a soltarse.
• Porque aunque el día esté nublado, tú le pones una sonrisa. Y cuando toca alguna lágrima, será solo para soltar un poquito de peso.
• Porque conoces gente hasta en el desierto: cualquier persona acaba siendo un amigo, un contacto de trabajo, un compañero de aventuras o incluso una pareja.
• Porque tienes tantas inquietudes que tu agenda siempre está a rebosar. O mejor dicho, pasas de agenda porque no das abasto para anotar tantos planes. Tu agenda va contigo, en tu cabeza.
• Porque haces que de cualquier cambio solo se vea la parte positiva. Tú lo ves así y logras que los demás lo vean igual. ¿Lo negativo? Ya se resolverá. No pasa nada.
• Porque tus ideas suelen ser brillantes, pero si alguna no lo es, convences a cualquiera de que sí lo sea. Y como tú mismo te lo crees, acaban siéndolo. Resultado: siempre parecen brillantes.
• Porque controlas mucho más de lo que aparentas. El orden está en tu cabeza, aunque por fuera parezca lo contrario. Que nadie se confunda.
• Por tu tolerancia hacia todo el mundo, sin importar edad, origen, estilo de vida o forma de pensar.
• Porque le pones tanta emoción a los sentimientos y los adornas con las palabras perfectas, que es casi imposible resistirse a tu encanto.
• Porque te vendes como nadie, y también vendes a los demás, vendes planes, risas y alegría… eres un auténtico vendedor de vida, de optimismo y de libertad.
• Porque conoces a la gente y sabes intuir lo que quieren cuando se relacionan contigo.
• Porque eres experto en desdramatizar las situaciones y hacer que el ambiente se relaje. Como por arte de magia.
• Porque haces oídos sordos a muchas de las tonterías que la gente suelta sin pensar. Eres fuerte, Géminis, y sabes muy bien qué merece tu energía y qué no.
Géminis, todo esto eres tú. Inteligente, curioso, divertido, seductor y lleno de vida. Tu capacidad para adaptarte, aprender y contagiar optimismo es un regalo para cualquiera que tenga la suerte de cruzarse contigo. Ser Géminis es un orgullo, y tú lo demuestras cada día.