Cuando a Tauro se le cruza el cable y se enfada, no esperes que explote de inmediato. Tauro tiene paciencia hasta para eso. Poco a poco te irá dando pistas sutiles sobre lo que está sintiendo en ese momento. Actuará de manera pasiva, sin que tú a penas te des cuenta de la situación. Tauro se ira distanciando poco a poco, sin que lo notes.
En vez de ser claro desde el principio y poner sobre la mesa todos los problemas que tiene contigo, Tauro se calla y es silencioso. Quizás sea porque así piensa que se ahorrará alguna discusión, pero no se da cuenta de que lo único que va a hacer es que el problema se vaya haciendo más grande. Con tanto silencio sólo hará el que problema se siga cocinando a alta temperatura hasta hacerle explotar.
Cuando Tauro se enfada, hay que saber interpretar muy bien las señales que manda. Suele gesticular bastante, utiliza mucho su cuerpo, aguanta, trata de mantener el control y sostiene su fuerza y su ataque. Y lo cierto es que será muy difícil llevarle a este estado, será muy difícil molestarle de verdad ya que tiende a ser una persona muy racional que prefiere no perturbar la armonía y el control que tanto busca y necesita en su vida. Tauro prefiere vivir en paz y en su mundo, donde no hay problemas.
Tiene autocontrol suficiente como para que le de igual que le lleves la contraria, pero cuidado con pasarte de provocador, cuidado con pasarte pinchando o metiéndote con las personas que de verdad le importan porque ahí, se le cruzará el cable, y todo lo pacífico que creías que era, se quedará en una ilusión. Todo puede acabar muy mal. Tiene paciencia pero no es imbécil. Y cuando embiste, ya no hay quien le pare.