Cuando estamos felices cada signo manifestamos esa alegría de una forma, y pedimos a cambio que la compartan, que nos entiendan, que se sumen a nuestro buen rollo… Pero ¿y cuándo estamos enfadados? ¿Cómo pagamos nuestro enfado con los demás? ¿Cómo manejamos ese enfado? ¿Cómo resuelves TÚ tu enfado en tus relaciones? Pues según tu signo, hay doce maneras de hacerlo. Conócelas.

Aries

La ira te pierde, Aries, así que es fácil imaginar que lo primero que manifiestas cuando te enfadas es esa ira. Y lo haces con la vena del cuello palpitando, soltando por tu boca palabras muy duras y con algún golpecito marca de la casa: palmada fuerte en la mesa o saliendo como un trombo con portazo de la puerta incluido. Todo esto, si se da con tu pareja (o con familia o amigos) será más intenso por aquello de que donde hay confianza da asco. Y tu pareja, aunque ya te conozca, siempre se quedará sorprendida de ver cómo te enciendes a la primera, con tan poco control por tu parte. Conforme cumplas años seguro que irás controlando cada vez más estos ataques, pero hasta que eso pasa, eres muy duro/a cuando te enfadas, y arremetes con quien te ha enfadado sin pensar en nada, sin razonar, sin medir consecuencias. Lo bueno es que tu pareja sabrá que se te pasa pronto, y que con el acercamiento justo (ni muy pronto, ni tardando) te calmarás, te arrepentirás y pedirás disculpas. Pero a todo eso ayudará mucho que te haya dado la razón también, no nos engañemos.

Tauro

Tauro, tú te enfadas de tarde en tarde pero cuando lo haces, quienes lo sufren lo recuerdan cada día durante un buen tiempo. Porque hasta el universo tiembla con un enfado tuyo. Cuando es con tu pareja, como los sentimientos cuentan mucho para ti, el enfado será una mezcla de enojo pero también de pena por sentirte movido hacia esa situación. Porque tú no la querías, tú no buscas removerte y cuando te llevan a ello, te cabreas por partida doble. Como eres de movimientos lentos, no serás de los/las que salen corriendo y dan un portazo a la puerta, pero sí que puedes sentir alivio al golpear algo. O imaginando algún tipo de venganza. En algunos casos, es posible que hasta llores, por la impotencia ante un disgusto así, y porque te da rabia emocionarte cuando tu pareja te hace daño. Para ti es casi una pequeña traición, porque tu intentas siempre no meterte con ella, ni enfadarla. Así que sí, tus enfados los vives como una gran injusticia, ¿verdad?

Géminis

Géminis, tú cuando te enfadas en tus relaciones, lo primero que necesitas es espacio para alejarte de quien te ha hecho enojar. Claro que antes de poner distancia, sueltas por tu boca lo que no está escrito. Y con la facilidad que tienes para mezclar palabras, con hechos, con asuntos pasados, con ironía y mordacidad… el resultado es un torrente directo de reproches y mala leche hacia tu pareja (o algún amigo o familiar) que puede dejarle KO en un primer momento. Y luego aún estará peor cuando se tranquilice y recuerde bien todo lo que le has escupido por tu boca. Cuando te calmas, y para eso tiene que pasar un poco de tiempo (unas horas o un día al menos) vuelves a ser esa persona alegre de siempre, aunque también te gastas alguna indirecta para avisar de que no te has olvidado del todo del asunto. Así es cómo resuelves tus enfados en tus relaciones

Cáncer

¿Enfadarte tú? Te conoces bien este tema, ¿verdad Cáncer? En tu naturaleza amorosa hay un lado oscuro que siempre te tiene listo para el enojo, para molestarte, para enfadarte, y razones nunca te faltan. Y si te faltan, te las buscas, porque se te da bastante bien buscar el enfrentamiento para dejar salir tus emociones más negativas. Cuando ya estás enfadado, tu pareja sabrá (y si no que se vaya enterando) que lo que viene después es una actitud pasivo-agresiva desesperante. Cuando te enfadas la verdad es que prefieres no hablar mucho, no decir lo que te pasa, no dar pistas sobre lo que piensas…prefieres actuar, castigar, aislarte, lejos o cerca pero sin abrir la boca. Que sufra, piensas. En tu ira, quieres manifestar tu venganza, tu castigo… así es cómo resuelves tus enfados en tus relaciones, Cáncer, todo de golpe. Dejando pistas del enfado, no dejando claro el por qué, aislándote y deseando volver para hacer las paces. Y mientras que se lo piense mejor para otra vez.

Leo

A ti Leo los enfados te ponen en una situación, que por lo poco que te gusta, te lleva a actuar doblemente mal. Vamos, que más que resolver, fuerzas mucho el asunto y a ratos lo empeoras. Vayamos por partes, como no te gusta enfadarte, necesitas castigar a tu pareja (o a ese amigo o familiar que te han tocado las narices), para que sepa el gran error que ha cometido. Tu ego te presiona para quedar por encima. Tú te sentirás fatal pero por eso necesitas que la otra persona también se sienta mal, peor mejor dicho. Porque según tú, mucha culpa tiene, así lo ves. Ese pensamiento de no creerte con culpa alguna (o mínima) te lleva a ser demasiado duro con esa persona que te ha hecho enfadar. Y desde ahí pues das algún berrido, o te gastas una actitud de no me toques, no me hables, no me mires. Y deseando arreglarlo pero sin ceder en ningún momento.

Virgo

Virgo, tú cuando te enfadas con tu pareja, con un amigo o con alguien de la familia, no tienes la necesidad de soltarlo, ni de que te lo noten, ni de hablar de ello. Porque sabes que eso significará darle más vueltas al tema. Y como bastantes vueltas le das tú solo/a, prefieres ahorrarte alargar más la historia y que se convierta en un cuento sin fin. Eso sí, cuando lo hayas procesado en tu cabeza (bueno procesarlo más o menos, porque con tu sentido de la perfección nunca estarás satisfecho/a del todo), entonces querrás hablarlo. Que no te busquen hasta entonces porque te enfadarás aun más. A ti tus enojos, tus enfados, todo aquello que te molesta, te gusta tragártelo tú y pensar en cómo solucionarlo. No confías en los demás para arreglar nada antes de que tú lo veas claro. Luego, una vez procesado, y habiendo entendido qué te ha hecho enfadar tanto, lo hablarás con la persona en cuestión para solucionar, aclarar, matizar o lo que sea que haga falta.

Libra

Libra, tú cuando te enfadas eres de los que lo dejas notar pero tampoco mucho. Tu pareja o ese familiar algo notan en ti, algo que les dice que estás molesto/a, pero no lo saben seguro porque tú no lo dices. Para hablarlo tienes que estar más seguro/a de explicar bien qué te pasa. En realidad lo que quieres es que te lo adivinen, sin tener que exponerte tú demasiado. No quieres decirlo tú, quieres que la otra persona te ayude, sacándotelo, hablándolo ella, que te ayude a arreglarlo haciendo algo. Tú le ayudarás, claro, se lo pondrás de fácil que ni se lo imagina. Pero estos temas son trabajo sucio, y a ti el trabajo sucio no te gusta. Así es cómo resuelves tus enfados en tus relacione. En el fondo, lo que te gusta es que todas tus emociones sean compartidas, las buenas y las malas. No las quieres para ti solo/a, no sabes resolverlas, necesitas a los demás para eso. Igual que les necesitas para darle lo mejor que hay en ti.

Escorpio

Escorpio tú te enfadas mucho, con todo el mundo y hasta contigo mismo si hace falta. Pero eres capaz de que no se te note nada, salvo que tus ojos (tu alma) no pueden esconder el brillo que te da la ira. Tus enfados son siempre brutales, pero muchos no son de los que salen hacia afuera. Son casi siempre hacia dentro. Hacia dentro es donde tú los quieres para tener el control, como siempre haces con todo en tu vida. Y si ese amigo o tu pareja te preguntan si te pasa algo, podrías hasta jurar sobre tu vida que no, que no te pasa nada. En realidad todo parte de que eres pura emoción, y un enfado es una emoción, de las negativas, y tú querrás ocultarla, porque oculta y controlada sientes que mantiene con ello tu fuerza, en vez de mostrarla y mostrar tus puntos débiles. Y a ti Escorpio, lo que te hace sentir más fuerte, en el fondo también te da cierta paz. Tú le das la vuelta al enfado y lo controlas en beneficio tuyo. Magia pura.

Sagitario

Tú eres de enfadarte, rápido, e igual de rápido se te pasa. Pero tienes la mecha corta como buen signo de fuego. Eso significa que para ti enojarte es fácil, soltar por tu boca lo que te ha enfado también. Lo sueltas, dejas clara tu postura, y sonríes. Honestidad brutal, como en casi todo lo que haces en la vida. Sincero, directo, dejando bien claro todo y siempre. Así de fácil. Salvo que quizás esta manera de resolver tu enojo igual es buena para ti, pero no para tu pareja. Porque igual no sea tan justo para ella que le caiga el chorreo de tus razones y que apenas le dejes decir las suyas. Para cuando te hayas calmado habiendo soltado tu ira, y te permitas escuchar a la otra persona, quizás ella aun siga temblando y no le salgan ni las palabras. Mide tu cabreo, mide tus argumentos, e intenta dejar hablar y no pensar que la razón siempre la tienes tú.

Capricornio

Capricornio, tú resuelves tus enfados casi siempre igual: te los callas. Eso para empezar. La información es poder, el poder es control y el control te gusta tenerlo a ti. Así que te guardas lo que sientes y piensas en qué harás con ese torbellino que tanto te descabala en tu serena forma de ser. Si el enfado es con amigos lo controlas mejor, pero si es con tu pareja o familia lo llevas peor, porque te toca el corazón (sí, te duele, de alguna manera) y también porque te enfadan más quienes te conocen. Que te pongan en esa tesitura sabiendo cómo eres y lo poco que te gusta que te fallen, te parece de una negligencia que quieres castigar. Así que te aíslas, no quieres que ni te miren ni que te hablen. Lo más seguro es que seas capaz de no soltar por tu boca ni la más mínima palabra sobre el tema que te ha enojado. En todo caso, te levantas, te vas y el portazo en la puerta quizás pueda hacer temblar los cristales de las ventanas. Para otra vez, que se lo piensen mejor.

Acuario

Acuario, tú si te enfadas lo haces con la cabeza. Nada de ira, golpes en la mesa, cara roja hirviendo por la rabia… Lo tuyo es enfadarte con tu pareja o amigos pero controlando, comiéndote el enfado por dentro, pero con mucho resentimiento. Lo que al final se traduce en una amargura interna que solo te afecta a ti, porque la otra persona igual ni se da cuenta (salvo que sea una persona muy empática y que te conozca muy bien). Así que los enfados pequeños te los resuelves solito/a mentalmente. Si el enfado es por algo importante y que te interesa, lo maduras e intentas hablarlo (que para ti siempre es la mejor solución para resolver cualquier emoción). Y si el enfado ya es marca mayor, entonces sí que explotas, pero porque te lo has ido guardando intentando controlarlo, y al final, lo que se calienta bulle, lo que bulle hierve, y lo que hierve puede salirse del recipiente.

Piscis

Contigo es difícil saber que estás enfadado, porque no eres de los/las que lo demuestran claramente. Lo tuyo roza la sutilidad, y dejas caer de alguna manera que estás molesto/a por esto o aquello. Y confías en que la otra persona adivine por arte de magia qué puede haberte enojado. Te sale la vena romántica, esa de película, en la que los protagonistas siempre saben lo que el otro quiere, sin hablarlo, todo ideal, todo fluye y se resuelve amorosamente. Pero claro, la realidad es otra, y tu pareja (o con quien te hayas enfadado), o se devana los sesos pensando qué puede pasarte, o acaba pasando de ti. Y eso te duele aún más, eres más fuerte de lo que crees, pero tragas bastante y eso quema. Te cuesta decir que estás mal Piscis, pero esa es tu esencia, esa en la que no quieres robarle tiempo a los demás, no quieres provocarles ni pedirles nada. Solo esperas que te lo den.

2021-01-09T19:25:01+02:00