Hay criaturas que son un abrazo a la Tierra, que te envuelven con sus colores y la manera en que emprenden vuelo entre las flores. El colibrí es una de ellas, un ave mágica que tiene folclore en toda su existencia y un lindo significado espiritual que te hará valorarlo aún más. El colibrí esconde grandeza, historia, fascinación y un poderío que pocos conocen. Es tan maravilloso que puede volar hacia atrás, sus alas se baten 80 veces por segundo y el sólo hecho que existan te sana el alma.

El colibrí se pierde entre las flores, porque va en busca del néctar, le gusta lo bueno de la vida y representa la resistencia, la manera en que no quitamos el dedo del renglón aún en las malas rachas. Ver al colibrí aletear nos recuerda de lo que somos capaces, nuestro lado resiliente, la manera en que siempre podemos adaptarnos.

Qué significan el colibrí

Desde la antigüedad el colibrí ha sido símbolo de la continuidad, de lo positivo, un toque de amor, alegría y buena fortuna. Los nativos americanos creían que el colibrí era un pajarito sanador, el portador del fuego que se creó a partir de las flores y cada primavera regresaba para agradecerles. Para ellos era sinónimo de sabiduría, resiliencia y un mensaje del cielo, la curación que todos necesitamos. Para la cultura oriental el colibrí es la representación de ser libre, próspero y con buena suerte. Es gracias a sus colores que atrae la pureza y la suerte a tu vida. En el Feng Shui, utilizan amuletos en forma de colibrí para obtener el éxito.

Mientras que el cristianismo vincula a los colibríes con felicidad, un regalo del cielo, es el mensajero. Dicen que si aparece en tu ventana es porque te avisa que tus seres queridos fallecidos están bien. El colibrí llega cuando sientes que ya no puedes más, cuando dolor te hace perder la batalla y viene a recordarte que vivas el presente, aún con una pérdida que te acompañará el resto de tus días.

Por otro lado, la mitología celta confirma que los colibríes son mensajeros, entre la vida y el más allá. La unión entre dos mundos que viene en una hermosa ave para que no temas. El pájaro es sinónimo de pensamientos profundos, de la sabiduría. Las tribus nativas lo vinculan con valentía y resistencia.

Cuando el colibrí aparece en tus sueños respira profundo y agradece, porque significa que todo estará bien, que te esperan cosas buenas pero que tal vez te estás olvidando un poco de vivir el presente, la vida quiere recordarte que es importante empezar a vivir las cosas buenas, los detalles que valen la pena.

El colibrí te recuerda confiar en ti mismo, creer en tus habilidades, que sepas que está bien si te cansas, pero no te rindas. Dicen que si tienes el privilegio de ver a un colibrí a los ojos te llenan el alma de alegría y te llenan de optimismo. El colibrí ha representado el compromiso desde la antigüedad, así que no hay nada que temer si se te presenta en tus días.

Finalmente, los mayas creían que el Sol se transformaba en colibrí para conquistar a la Luna, no dudaban de que sus plumas estaban llenas de poderes mágicos. Eran sagrados, ningún hombre podía quitarle la vida a un colibrí. Recordemos a Huitzilopochtli, un Dios azteca, que era mitad hombre y mitad colibrí, el Dios de la guerra y el Sol.

Y a ti, ¿te gustan los colibríes?