Eres una de las personas más valientes e intrépidas de todo el zodiaco Aries y eso, es un verdadero regalo caído del cielo. Es obvio, nunca has sido un santo Aries pero siempre has buscado vivir tu vida sin hacer daño a nadie. No vendes humo, no te vendes como alguien que no eres en verdad Aries, no te gusta alardear de cosas que sabes que no son cosa tuya Aries, porque para ti, la falsedad siempre se quedará bien lejos…

Dejas huella porque te importa una mierd* lo que puedan opinar de ti y de tus actos. Solo dejas que te afecten de manera positiva las opiniones de la gente a la que más quieres y ya está. Dejas huella porque no dejas que le miedo te domine Aries, aunque tengas mucho miedo, sabes respirar todo el coraje que sea posible y más para mirar a ese miedo de frente, a los ojos, con mucha fuerza y sin la intención de echarte atrás por su culpa… Tienes miedos, como todo el mundo, pero no dejas que te impidan perseguir lo que en verdad quieres.

Cueste lo que cueste, sabes que eres capaz de muchas cosas, porque no hay nada que te guste más que superarte día tras día Aries y esa es una de las miles de razones que hay para admirarte…

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Todo ello, suma y nunca resta y hace que dejes una huella imborrable. Siempre serás admirado por tu fuerza y la capacidad que tienes de salir adelante de todo lo que se te presenta y mucho más… Siempre serás admirado por la forma en la que miras al miedo Aries, por la manera que tienes de acabar con él y salirte con la tuya. Es más, posiblemente le guiñes el ojo al miedo y le vaciles un rato, porque cuando todo lo demás va, tu has ido y has vuelto unas cuantas veces y lo sabes Aries. Felicidades por esa parte tan guerrera tuya, porque en serio, es una auténtica bendición.