Cuando se tiene una vida social como la que tiene Libra es fácil pensar que habrá muchas oportunidades para conocer gente y tener historias sentimentales. Pues es cierto. Libra sale, se relaciona y acaba enamorándose muchas veces. Y lo que dure. Conozcamos cómo son estas historias y como las vive nuestro Libra.

Libra es un signo elegante, amable, educado y muy seductor. Las mujeres Libra destacan por su buen gusto vistiendo y por una sensibilidad para todo lo estéticamente bello. Además de que son muy diplomáticas y femeninas y por ahí conquistan lo que quieren. Los hombres igual pero ellos además utilizan mucho estas virtudes porque seducen de forma muy cautivadora, son muy galantes y son perfectos creando situaciones románticas. Hombre o mujeres, si son Libra tendrán un trato muy agradable, una sonrisa preciosa y su manera de llevar las relaciones con muchos toques de novela de amor.

Los besos de Libra son de los que sorprenden porque nunca son los mismos. Libra puede ser apasionado, sensual o romántico según cómo se levante. Y nunca se levanta igual. A veces puede cambiar de actitud incluso a lo largo del día. Todo eso le hará comportarse de maneras diferentes y besar de formas diferentes también. Nadie podrá decir nunca que se aburra con Libra en este sentido.

Cuando lo que toca es intimar a tope y llega al sexo, Libra seguirá siendo una persona elegante, que intenta agradar y para ello estará muy pendiente de lo que le guste a su amante. Libra no dice NO a las parejas para un rato, pero si puede elegir, prefiere que haya un afecto, un complicidad y un mínimo de sentimientos antes de irse a la cama con alguien. El sexo con personas que no conoce de nada no es lo que busca, aunque tampoco lo evita a toda costa. Ah, y el sexo aburrido no le gusta nada. Prefiere no tenerlo. Así de sencillo.

Cuando se enamora, y lo hace con cierta facilidad, Libra comienza una etapa en la que le cuesta avanzar. Busca respuestas a todo, no sabe hasta qué punto siente ni realmente lo que quiere. Lo quiere todo y no quiere nada. Se le dan bien los amores platónicos y cuando estos se hacen realidad siente que está fuera de juego. Ante tantas dudas, puede dar incluso la impresión de que le cuesta comprometerse pero es que Libra quiere avanzar estando seguro, y si no está seguro, no avanza y ya está. O avanza con miedo, pero nunca al 100%.

Su parte idealista también le lleva a comparar lo que tiene con lo que esperaba y ahí vuelve a dar algún que otro frenazo en la relación. Pero nunca va a hacia atrás. A Libra le gusta tener una historia de amor y mientras le dejen ir a su aire, se permitirá ir a su ritmo. Cuando ya está seguro o le han metido prisa, se lanza, por llamarlo de alguna manera. O se deja hacer. Si por Libra fuera, todo se haría de diferente manera, pero bueno, eso es lo que piensa. Lo que cuenta es hacer. ¡Pues adelante, quien lo tenga claro que actúe!

Mientras tiene una relación estable, Libra es feliz. Por dentro siempre tendrá sus líos mentales; pensará en si lo que tiene era lo que esperaba. Pero Libra nunca dejará que por su culpa se estropee nada (llega hasta no pensar en querer algo diferente por si acaso se bloquea). Seguirá el camino, se dejará querer, guiar, y disfrutará mucho con todo ello. De verdad. Lo primero es agradar al otro y si eso hace que las relaciones funcionen, Libra es experto.

A la hora de ser infiel puede que Libra caiga alguna vez en ello porque ser tan seductor da lugar a crear situaciones que propicien esta infidelidad. Y como Libra se deja tanto llevar… El tema también se agrava porque cuando es infiel, Libra corre el peligro de tomarle el gusto a la cantidad de sensaciones nuevas que descubre. Pero nunca lo será si está enamorado, es más puede flirtear, pueden tontear con otras personas pero de ahí al hecho… Si es Libra a quien le han sido infiel, se lo come un poco por dentro. En principio, lo niega y se lo niega. Luego lo asume y no sabe qué hacer. Y como no quiere precipitar nada de lo que no esté seguro, no toma decisiones. Y la relación se estanca en lo malo por la parte que le toca a Libra decidir.

Si no es por infidelidades, a Libra se le acaba el amor cuando tiene que vivir en una relación muy absorbente, o con muchos dramas. También puede suceder que sea la otra persona la que se canse de Libra. Pero para esta situación Libra es de los signos que comienza a mentalizarse desde mucho antes de que algo suceda para amortiguar el daño.

Una vez que ha hecho todo lo posible por retrasar el final, a Libra le toca asumir decisiones. Aunque sean las que toma el otro. Es en este punto, cuando Libra no se siente presionado para decidir, sino que deciden por él, cuando Libra resulta más fuerte de lo que se piensa. Recordar que antes de todo, desde el principio de la relación, Libra siempre ha vivido en la duda de si estaba haciendo bien, de si era lo mejor… Así que vuelve al principio, y demuestra lo que mejor se le da. Que sabe sobrevivir cuando todo son dudas, que es lo que suele pasar cuando se acaba una relación sentimental. Pues Libra llega con ventaja. Y comienza de nuevo a buscar el amor.