Tener un/a amigo/a Leo es un auténtico regalo, no se puede explicar con palabras lo especial que es tener un amigo así. Pero también tiene sus cosas malas. No todo es de color de rosa. Lo mejor de ser amigo de Leo es que jamás te aburrirás, jamás te quedarás solo/a en casa esperando a que alguien te saque de fiesta. Leo es el rey de la fiesta y no solo eso, sino también el rey de la aventura. Te llevará a los mejores sitios, te ofrecerá los mejores planes, te enseñará las mejores cosas…

Con Leo la diversión está asegurada 24/7. Leo sabe poner luz y alegría a tu vida y por eso, te enseñará a fijarte en lo bueno de las cosas, en lo positivo de todo lo malo que pase en tu vida. Lo mejor de ser amigo de Leo es que inundará tu vida de alegría y de felicidad cuando te encuentres en ese túnel sin salida.

Pero es que Leo, aunque tenga un enorme corazón, también tiene sus cosas malas. Lo peor de ser amigo de Leo es ese orgullo y ese ego tan grande que tiene y que pocas debes deja de lado. Siempre tiene que llevar la razón o al menos, tiene que sentir que la lleva. Y eso puede llevarte a tener alguna que otra discusión frecuente con él/ella. Si no aceptas su opinión, se sentirá muy atacado y se empezará a poner a la defensiva con mucha facilidad.

Leo es ese amigo que es mejor no provocar porque enseguida se enciende y saca su lado oscuro a la luz. Tiene muy poca paciencia y por mucho que lo intenta, no puede controlar su carácter. Lo más peligroso de ser amigo de Leo es que tiene un genio que puede atacarte en cualquier momento, sin ningún tipo de precedente. Ser amigo de Leo es algo que no olvidarás en tu vida, ya sea por las cosas buenas o por las no tan buenas…