Todos, absolutamente todos tenemos nuestras cosas buenas y nuestras cosas no tan buenas. No somos perfectos y seguramente nunca lo seremos, aunque eso no les guste a muchos… Todos los signos tenemos nuestros rasgos positivos, pero también los rasgos negativos y estos son los tuyos, Sagitario.

Para empezar, vamos a hablar de tus rasgos más positivos, porque hay muchas cosas buenas de las que se puede hablar de ti. Uno de tus mejores rasgos, Sagitario, es que eres una persona muy inteligente. En tu mente hay un montón de ideas, eres muy creativo, te gusta aprender cosas nuevas y compartir tus experiencias con los demás.

Eres un culo inquieto por naturaleza y eso es lo que te ha hecho ser una persona tan inteligente.

Has vivido tanto, has estado en tantos sitios, has conocido a tanta gente que tu mente está llena de ideas, de culturas, de pensamientos. Y, además, te encanta compartirlos con los demás. Simplemente estar contigo es toda una aventura porque siempre tienes algo con lo que impresionar. Eres una persona muy activa y optimista, como hemos dicho antes, eres un culo inquieto, Sagitario, te encanta estar de aquí para allá, viajar, salir, disfrutar de la vida. Tú nunca paras porque si no te aburres y eso lo odias.

Necesitas acción y movimiento en tu vida. Y lo mejor de todo es que eres una persona muy positiva, siempre ves el vaso medio lleno, eres capaz de ver lo bueno de cualquier problema.

Por muy mal que te esté yendo, por muy triste que estés siempre sabes seguir hacia delante. Y aunque así de primeras no lo parezca, tienes un corazón enorme. Eres muy amable con todo el mundo, siempre te preocupas por hacer sonreír a los demás y por ayudarlos a solucionar cualquiera de sus problemas. Y, además, a ti, Sagitario, te hace feliz hacer feliz a los demás.

Pero no todo es de color de rosas y tú no eres perfecto, Sagitario. También tienes rasgos que debería de intentar cambiar, simplemente por tu bien. Uno de tus rasgos negativos, Sagitario, es que deberías de tener un poco más de tacto. Ser honesto es algo que muchos apreciamos, de verdad, Sagitario, no es algo malo, pero deberías de tener mucho más cuidado. No queremos que dejes de ser tan sincero, lo que queremos es que cuides la forma en la que dices las cosas.

Está bien ser tan directo con la gente con la que tienes confianza, pero si todavía no has superado esa barrera es mejor que tengas cuidado con las palabras que sueltas por tu boca.

También eres una persona muy impaciente, Sagitario, tú cuando quieres algo lo quieres lo antes posible. No sabes esperar, es algo que consume tus nervios. Y esa impaciencia te hace ser una persona muy impulsiva, alguien que no piensa antes de hablar y mucho menos antes de actuar. Una persona que primero actúa y después mira las consecuencias y al final, pasa lo que pasa. Que muchas veces te terminas arrepintiendo de algo que has hecho o dicho. Y, además, Sagitario, eres una persona muy rebelde que siempre tiene que salirse con la suya.

Siempre tiene que ser el que tenga la última persona, el que llegue primero, el que gane. Rebelde además de competitivo. Pero eres así, tienes tus más y tus menos y quién te quiera, te tiene que querer por ser quién eres.