El miedo al compromiso es algo normal que todos tenemos en nuestras relaciones amorosas. Un poco al principio, sí. Lo que no es tan normal es tener miedo al compromiso siempre. Y que eso condicione algunas de nuestras relaciones. Por signos, unos asumen el compromiso como algo normal, deseado incluso, y lo adaptan a su vida. Otros signos le tienen pánico o mucho respeto, y lo evitan hasta que no les queda más remedio que asumirlo (o no). Según tu signo, ¿por qué tienes miedo al compromiso tú?

Aries

Porque no quieres perder tu libertad, así de sencillo es contigo, Aries. Para ti tener pareja siempre implica un “vamos a hacer esto juntos” que te da una pereza que te mueres. Porque claro que te gusta hacer cosas en pareja, pero siempre son más de las que te apetecen. Y cuando te organizan la agenda de la semana con planes, empiezas a echar humo por las orejas. Y te agobias por no saber decir que no, y quedas o vas donde tu pareja quiere, y te aburres y estás deseando irte. Y luego está el problema de que como tampoco sabes disimular, pues encima de haber ido donde no te apetecía, te acabas viendo en una pelea de narices. Porque tú aguantas lo que puedes, pero como te pregunten con ironía o tu pareja se enfade por ver tu mala cara, ya es que estallas y todo lo que te callaste antes lo sueltas tipo volcán en erupción.

Tauro

Porque no quieres que te rompan el corazón. Así de sencilla es la respuesta. Han sido varias las veces que te lo han roto y ese dolor se te han quedado grabado a fuego en el alma. Es una sensación de fracaso difícil de asimilar que se te queda impregnada en la memoria, y los recuerdos te remueven el corazón, y desde ahí te puedes cerrar en banda a meterte en relaciones serias (al menos durante un tiempo). Como además crees que muchas veces ha sido culpa de haber elegido mal a la persona, te cuesta confiar en las personas que vas conociendo, te cuesta relajarte. Y puedes estar solo/a más tiempo del que te apetece, pero porque tú no eres de andar frivolizando mucho, esperando que llegue quien te remueva los cimientos. Así que te quedas con tu soledad, esperando, tranquilo/a, que tampoco se te da nada mal. Y si confías en algo, es en que la vida te sorprenda. Que no es fácil, piensas, pero bueno, nunca se sabe.

Géminis

Porque te cuesta compartir tu intimidad. Y sí, quizás pueda parecer una incongruencia dada la gran sociabilidad que gastas. Pero es como si de puertas para fuera te pudieras al 200%, pero de puertas para adentro ya fuera otra cosa. Un compromiso son palabras mayores, o tú así lo entiendes. Y exige cierto respeto. Y mira que hay veces que tú te lanzas a todo tipo de relaciones, con la conciencia tranquila de haber sido sincero/a sobre quien eres y lo que eres. Pero claro, del mundo de las palabras sí que sabes, y cuando oyes frases tipo “quiero ir en serio”, “dime que vamos a estar juntos y con exclusividad”, “lo quiero todo contigo y siempre”… te empieza a dar vueltas la cabeza. Y de ese territorio tuyo en el que campas a tus anchas, con tu libertad, tu alegría y dándote cuando quieres, con quien quieres y como quieres, te ves en un terreno con arenas más movedizas para ti. Como las que incluyen que te pidan explicaciones, que tu casa esté abierta para esa persona siempre o ver su mala cara cuando has salido mucho o no has contestado inmediatamente al teléfono. Quita, quita.

Cáncer

¿Por qué tienes miedo al compromiso tú, Géminis? Porque tú cuando te comprometes, es que vas en serio. Y tienes miedo a querer un compromiso y que la otra persona no quiera lo mismo que tú. Porque eso abrirá una brecha en vuestra relación. Como te conoces bien, sabes que lo que no te gusta, te enfada, y de ahí empiezas a retorcerte y la puedes liar. Por eso, intentas disfrutar de la relación, yendo poco a poco, en vez de correr para luego darte el gran porrazo. Y cuesta contenerte, te cuesta mucho, sobre todo si la persona te gusta, la quieres, y ves que a ella le pasa igual. Piensas que lo mejor sería comprometeros, pero con tu innata intuición, crees que igual no sale bien, y te guardas tus intenciones. Quieres hacerlo bien, y dejar espacio a la otra persona, y darle tiempo. Además de que tampoco te gustaría que el compromiso se formase con la persona equivocada por haberlo buscado antes de estar más seguro/a de los sentimientos reales de ambos.

Leo

Porque tu vida profesional pueda estar en su mejor momento. Y tú, Leo, cuando haces algo quieres hacerlo bien. Y si estás en plena vorágine enfocando tu carrera, querrás centrarte, porque esas primeras etapas son fundamentales para el futuro. Además, para ti una relación es algo tan importante como tu carrera, más importante podrías decir. Y si no le vas a dedicar el tiempo, la atención y la entrega que se merece, prefieres esperar. Por eso, no es que le tengas miedo al compromiso. Tú respetas el compromiso con una persona, lo quieres siempre que os hayáis enamorado. Y cuando lo asumes es para ir hasta el final, no para ir a trompicones, para dar excusas que te hacen sentir fatal si no puedes quedar, o para tener peleas que no buscas. Porque entonces si que ya te cabreas, estás trabajando y no quieres numeritos de celos ni preguntas sobre dónde estás o si vas a trabajar también el fin de semana. Vamos, hasta ahí podrían llegar contigo. Eso te pasa por se tan bueno, piensas.

Virgo

Porque no sabes si esa persona que te pide un compromiso es la adecuada. Tu sentido tan quisquilloso de la perfección te frena para tomar decisiones así, y no quieres equivocarte eligiendo mal. Como tampoco te gusta fallarle a nadie y rechazarle, verte en un compromiso que no querías significa que igual te tengas que conformar con alguien que no es “tu persona especial”. Claro, no sería para toda la vida, pero no te gusta cometer errores, ni jugar con los sentimientos de nadie, ni pensar en que deberías haber dicho entonces que no. Así que dirás NO si no lo tienes claro, y si te lo piensas mejor, pues ya buscarás la manera de retomar el compromiso en vuestra relación. Para ti estar solo no es problema, así que estar con alguien y que la relación no sea muy muy seria, tampoco es un problema. Actúas siempre seriamente, así si alguien piensa que porque no te comprometas es porque no quieres que sigáis saliendo, pues se equivoca. Para ti son dos cosas diferentes. Y punto.

Libra

Porque para ti un compromiso son palabras mayores, y te da miedo a que la otra persona te obligue a hacer algo de lo que estás seguro. Te da miedo ir a más y que no funcione, te da miedo que el compromiso te una a alguien que luego podría irse y te partiría el corazón. Porque en tu mente piensas que si todo se acaba, tendrás que olvidar a “alguien” con quien no funcionó. Pero si te has comprometido, tendrás que olvidar a “un novio” o a “una novia”. Y eso te da más vértigo. Para ti, Libra, las relaciones deberían ser más fáciles, sin tener que ponerle nombre a todo, ni decidir ahora toca esto y luego lo otro. Te gustarías que fluyeran sin más. A ti te gusta dejar que te lleven, pero claro, la palabra compromiso suena fuerte, y más de una vez te has dejado llevar y luego has tenido que lamentar haberte metido donde no tenías claro que debías entrar.

Escorpio

Porque tú, cuando tienes pareja, es porque vas en serio. Tu te comprometes sin tener que decirlo, sin declaraciones ostentosas con intenciones de ir en serio… para ti el compromiso está ahí siempre si estás en pareja, no necesita de palabrería. Diferencias muy bien entre las historietas frívolas o sensuales, y una relación en la que apuestas fuerte por alguien. A partir de ahí, el compromiso se va formando solo. Por lo menos por tu parte, que eres bien fiel y honesto/a en tus relaciones. Además, ya has comprobado otras veces que cuando se establece el compromiso con palabras y celebraciones, a veces empiezan los problemas. Porque igual luego se quiere la boda, los niños, cambiar de casa o vete a saber. Crees que muchas parejas montan un numerito pregonando que se han comprometido, dándole bombo y luego todo eso se evapora, no sabes si porque han jugado a comprometerse en vez de hacerlo en serio. Y a ti te suele gustar tu vida, y si te gusta, quieres que siga igual, no que te vengan los cambios porque que llegue la famosa frase: “nos hemos comprometido”. Puaf.

Sagitario

Porque cuando te comprometes parece que la otra persona de pronto piensa que se ha abierto la veda. Y de pronto te ves en una relación que te quita libertad, porque parece que ahora todo es cosa de dos. Y si vas por libre, o quieres viajar, o salir con amigos/as, tienes que dar explicaciones. Y esa persona con la que iba todo genial, sexo incluido, se relaja cuando se siente segura porque te ha “atado” y todo lo enfoca a darle una seriedad a la relación que casi tenéis que hacer el amor el día de la semana que toca. Por lo menos así es como tu lo percibes, dentro de tu carácter, que es libre y aventurero, y al cual las ataduras le ponen en guardia. Compromiso es atadura, compromiso es que parece que tengas que abrirte en canal para la otra persona. Y tú eso no lo quieres, vamos, es que solo de pensarlo, te sientes morir un poco. Y como eso no es fácil, lo que si que empiezas es a dar pasitos atrás. Tú no le tienes miedo al compromiso, tú le tienes pavor.

Capricornio

Porque si los temas sentimentales te hacen sentir inseguro, cuando llega el compromiso serio (y hasta fechas de boda y todo eso), te inquietas mucho, mucho. Eres muy celoso de tu vida, de tu dinero, de tus cosas, y por supuesto de tu corazón. Y claro, comprometerte es dejar que alguien entre en tu corazón con todas la llaves sonando en sus manos. Que lo harás, claro que lo harás, porque eres de relaciones estables y comprometidas, pero cuando tengas claro que la persona es la adecuada. Y que quiere en la vida lo mismo que tú. Y eso no es fácil. Así que te metes en relaciones de todo tipo que tratas de manejar como puedes, porque lo tuyo no es el mundo de petardeo amoroso, pero cuando sale la palabra compromiso te pones en guardia. Y te sientes muy vulnerable porque esos pasos son importantes, y tu de dar pasos importantes sabes bien. Paso que sabes que implican tiempo, dedicación, madurez, seriedad, constancia… casi nada. Así que tú, Capricornio, sí al compromiso, sí, pero con la persona adecuada.

Acuario

Porque las relaciones en general ya te roban una parte de ti. Con amigos y familia, medio controlas llevarlas y no dejas que se metan mucho en tu vida. Pero en pareja, todo se complica un poco más. Con un rollete ya te sientes algo aprisionado pero porque eres honesto/a y no te gusta andar mintiendo. Con una pareja, la sensación de menos libertad es constante. Y cuando llega la hora de comprometerse si es que la relación va hacia adelante, claro que sientes miedo. Porque sabes que vas a perder una parte de ti, esa parte que se convierte en otra parte donde ya sois dos, dos personas. Y es inevitable, va implícito, quieras o no quieras. Es un juego que si juegas hay algunas reglas que te las tienes que comer. Con otras puedes jugar, valga la redundancia. Pero que una pareja te va a robar tiempo, eso juras que es verdad. Y por eso tienes miedo al compromiso, porque cuanto más grande es, más tiempo te roba, del ese tuyo que tanto te gusta (para disfrutarlo en soledad).

Piscis

Porque en tu mente idealista, hay tantas historias que quieres vivir que el compromiso suena a “céntrate ahora y olvídate de todo lo demás”. A ver, tú siempre quieres estar en pareja, pero no atado, porque te gusta fluir con la vida, en las relaciones y disfrutando de muchas personas y de muchos momentos. Cuando oyes lo de compromiso, una parte de ti se ve ideal en esa fase, con esa persona unida a ti por un vínculo muy importante. Pero otra parte de ti vaga por el infinito y siente cierto temor a que no sea la persona adecuada, a que no salga bien, a que la vida es larga y hay que vivirla intensamente, a que… en fin, que divagas tanto que te cuesta bajar a la realidad y centrarte en la otra persona, en lo que quiere y en lo que estás dispuesto/a a dar, y por momentos, vuelas de nuevo a tu nube, esa en la que manejas tu vida de otra manera. E idílicamente, te duplicas en mil personas y en mil parejas. Y sueñas.