Eres una persona muy trabajadora, organizada, práctica, realista y bastante responsable de lo que haces o dejas de hacer. Es cierto Virgo, y también es cierto que esto no es nada que te sorprenda porque ya naciste con ese don Virgo, con el don de la casi perfección dentro de tu corazón. Eres muy persistente en lo que haces, eres muy competente en tus trabajos, eres muy pero que muy maniático dentro de tus manías y, para bien o para mal, eres muy puntual y te gusta rozar esa perfección o incluso, renovarla y poder llegar a superarla…

No eres de ese tipo de personas que se conformen con algo bueno. No quieres algo bueno porque quieres el oro, el brillo, el primer puesto y que la perfección sea real. Entonces, ¿por qué razón eres muy dura/o contigo misma/o? Porque no te conformas con el éxito que obtienes y siempre piensas que lo puedes hacer mucho mejor de lo que lo has hecho.

En otras palabras, que nunca te satisfaces del todo Virgo, tu sed de perfección es una virtud que a la vez es un gran defecto para ti.

Así es, cuando se te mete en la cabeza una idea, o cuando sabes que podrías haber hecho algo de una manera diferente, no lo dejas pasar Virgo… Con unas expectativas tan altas y con ese grado de trabajo tan alto, solo haces que tu mente se sobrecargue. Es obvio, no fallas, aunque ese grado de trabajo sea muy alto sabes perfectamente que tu lo puedes subir más todavía, pero Virgo, a veces hay que pensar más con el corazón y no con la cabeza fría.

Te puede interesar: Lo que Virgo puede echar de menos en su vida amorosa

Hay veces que hay que anteponer la tranquilidad lineal y la salud, a los éxitos salvajes y perfeccionistas. Una perfección no te va a dar una alegría para toda la vida, pero al alegría, si que puede ser perfecta dentro de tus ideales. Piénsalo Virgo, no seas tan dura/o contigo misma y déjate llevar de vez en cuando.