Hay signos que viven más en el pasado que en el presente, y no digamos ya en el futuro. Esa palabra no entra casi en su vocabulario. Vivir con esa actitud tiene su origen, a veces, en no poder perdonar algo que ocurrió hace tiempo e incluso por rencor y afán de venganza, y muchas muchas veces más es por la imposibilidad de olvidar a alguien que les hizo muy feliz tiempo atrás. Y perder a esa persona les ha dejado como suspendidos en el vacío, sin poder avanzar, a veces porque no quieren y otras porque no pueden. 

Cáncer

A Cáncer le cuesta mucho olvidar lo que ha vivido. Aparte de que tiene una memoria impresionante, cuando ha sido feliz, sentido y vivido intensamente, esa experiencia se le queda grabada a fuego (y a diario piensa “y si hubiera hecho esto, y si hubiera hecho lo otro…”). Y claro que avanzará, porque eso es ley de vida, pero una parte de sí mismo se quedará atrás. Allí donde tanto sintió, allí con quien tanto le hizo sentir. Un poco también le pasa esto por su forma de entregarse en la vida. Y lo mismo que se entrega a los demás a diario, Cáncer se entrega en parte a las historias de su vida, y se deja un trocito de sí mismo en cada una de ellas. La experiencia le ayuda a poner cada vez más al pasado en su sitio, a mirar de frente y a ilusionarse con nuevas historias y personas. Y lo hace con nota porque Cáncer cuando quiere algo, puede con todo. Pero por dentro, si todos pudiéramos verle por dentro, veríamos su recuerdos y su nostalgia siempre ahí, escondidos tras   su corazoncito. Que no hable de ellos y que sea capaz de mirar hacia adelante no quiere decir que no estén. Que lo sepáis.

 

Virgo

A Virgo le cuesta olvidar el pasado pero porque valora mucho todo lo que construyó tiempo atrás. Si amó, si consiguió cosas importantes, si tuvo sentimientos profundos, gracias a su mente analítica, su proceso es atesorar todo aquello como algo importante. Y lo importante no se olvida, ni se deja de lado. Se le da un lugar en el presente, aunque sea escondidito. Que Virgo no sea de los que pasan página con tanta facilidad, también es un poco porque sabe estar solo, y a veces, en esa soledad, se deja acompañar por muchos recuerdos del pasado. Tener nostalgia es su mecanismo de defensa ante una manera tan mental de ver la vida, como un escape a su forma de procesar todo lo que le va sucediendo. Y como nunca para de trabajar-pensar-organizar, al menos recordar tiempos bonitos vividos le ayuda a parecer más humano dentro de lo cerebral que es.

Escorpio

A este signo le cuesta olvidar, si le han hecho daño, sobre todo. Pero porque el rencor que le recorre de arriba y abajo le impide avanzar. Se ciega con el dolor y no ve más allá de la venganza, aunque en el fondo no haga nada, y los pensamientos negativos estén solo en su cabeza. Escorpio puede quedarse colgado de esa parte de su pasado que tanto le cuesta superar. Su apasionada forma de ser se demuestra en situaciones como esta, para lo bueno y para lo malo. Como si pensara que igual que estuvo ahí para ser feliz, también seguirá ahí y sufrirá cuando ya se acabó ese amor. Es verdad que cuando lo supere, Escorpio se levantará, echará a andar y no mirará atrás, pero hasta que esto sucede, pasará un tiempo. Bastante tiempo a veces. 

Piscis

Piscis tiende al ir al pasado por obra y gracia de su manera idealista de ver la vida. Piscis sueña tanto con la magia y los amores, que cuando suceden siempre le parecen peor de como los había imaginado. Y cuando se acaban, cobran más fuerza y le parecen siempre mejor si Piscis los compara con los nuevos momentos que le está tocando vivir.   Y así una y otra vez, en una rueda de sentires y amores que nunca pasan, a veces se quedan, y siempre se recuerdan. Se podría decir incluso que Piscis repite mucho el mismo patrón a la hora de enamorarse, y construye esa rueda de la que hablamos en la que recuerda lo pasado con tal intensidad que acaba copiando mucho de lo anterior en lo nuevo que llega a su vida. Piscis también vive un poco en el pasado por cierta tendencia suya al pesimismo, tendencia que le hace pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, o a ver el vaso siempre medio vacío en vez de medio lleno.